Un estudio de Oxford no dice que los vacunados tengan 251 veces más carga viral de covid-19

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Varios artículos en internet afirman que, según un estudio de la Universidad de Oxford, los sanitarios completamente vacunados “llevan una carga viral 251 veces mayor” que los trabajadores no vacunados. Los artículos y capturas de pantalla de los mismos fueron compartidos por más de un millar de usuarios en redes sociales desde el 23 de agosto pasado. El estudio citado es un análisis no revisado por pares que analiza la carga viral de SARS-CoV-2 en sanitarios contagiados con la variante delta y la de los infectados con las primeras cepas del virus causante del covid-19 antes del inicio de la vacunación. Además, expertos destacaron a la AFP que, para comparar la carga viral en personas vacunadas y no vacunadas, hubiera sido necesario estudiar dos grupos infectados con la misma cepa.

“Un artículo preimpreso del prestigioso Grupo de Investigación Clínica de la Universidad de Oxford, publicado el 10 de agosto en ‘The Lancet’, descubrió que, en comparación con los no vacunados, los individuos vacunados llevan 251 veces más carga de virus COVID-19 en sus fosas nasales”, afirma la página The Defender Children’s Health Defense, puesta en marcha por Robert Kennedy Jr., rostro conocido del movimiento antivacunas en Estados Unidos.

Publicado originalmente en inglés, el artículo fue también traducido al portugués y al francés. El texto viral fue publicado en otras páginas en español y circuló como captura de pantalla en Facebook.

“Los vacunados son superpropagadores de la variante delta”, titula este artículo que habla del estudio, cuyas supuestas conclusiones también circularon en Twitter.

Captura de pantalla de una página web, realizada el 2 de septiembre de 2021

“Los individuos vacunados están lanzando explosiones virales concentradas en sus comunidades y alimentando nuevas oleadas de COVID. Es casi seguro que los trabajadores sanitarios vacunados están infectando a sus compañeros de trabajo y a los pacientes, causando terribles daños colaterales”, señala la publicación.

Un estudio sin aval de los pares

Los datos que comparten los textos virales salen de una publicación científica preliminar: “Transmisión de la variante delta del SARS-CoV-2 entre trabajadores sanitarios vacunados, Vietnam”, del 10 de agosto de 2021.

En ese “preprint” o publicación no revisada por pares , los investigadores estudiaron las infecciones producidas por la variante delta del nuevo coronavirus en el equipo médico de un hospital especializado en el tratamiento de dolencias infecciosas en Vietnam. Todos los trabajadores recibieron las vacunas de AstraZeneca.

Entre el 11 y el 25 de junio de 2021, 69 de los 900 trabajadores del hospital dieron positivo para el SARS-CoV-2, todos con la variante delta. De los 69, 62 participaron en un ensayo clínico y de todos los contagiados, 49 eran presintomáticos y solo uno necesitó recibir oxígeno.

Pese a lo que afirman los internautas, el texto no es un “estudio publicado en The Lancet”, sino una versión preliminar de un artículo científico que todavía no había sido revisado por pares ni publicado en una revista científica.

El “preprint” fue subido a una plataforma dentro de la página de The Lancet, que reserva una parte de su portal para este tipo de artículos. La revista médica, sin embargo, deja clara la diferencia entre lo que está disponible en la sección “preprints con The Lancet” y lo que está publicado en sí en la revista.

Captura de pantalla de la página de The Lancet, realizada el 2 de septiembre de 2021, subrayada la aclaración sobre los “preprints”

“Las prepublicaciones disponibles aquí no son publicaciones de The Lancet y no están necesariamente siendo examinadas por The Lancet”, dice el portal en el apartado de estos trabajos.

Detalla, además: “Esos resultados no deben ser utilizados para tomar decisiones médicas o de salud pública, y no deben ser presentados a un público no familiarizado sin destacar que son preliminares y que no fueron avalados por pares”.

“Una interpretación errónea de los datos”

La cifra de “251” que destacan los artículos virales aparece en el resumen (“abstract”, en inglés) de la prepublicación, un párrafo donde se explica brevemente cómo se realizó la investigación y a qué conclusiones llegó.

“La carga viral en los casos de infección por la variante delta era 251 veces más elevada que la [carga viral] de los casos de infectados por cepas antiguas, detectadas entre marzo y abril de 2020”, relatan los investigadores.

Captura de pantalla del resumen de la publicación científica, realizada el 2 de septiembre de 2021, subrayada la frase sobre la cifra 251

Lo que explica el estudio es que los profesionales sanitarios de la muestra, todos ellos vacunados, que se contagiaron de la variante delta, tenían cargas virales superiores a las de aquellas personas infectadas por las cepas iniciales del virus, durante los primeros meses de la pandemia, cuando las vacunas contra el covid-19 todavía no estaban disponibles.

“El objetivo del artículo es comparar la carga viral en las personas contagiadas con la variante delta con la de aquellas que se habían contagiado en 2020 con las cepas iniciales. Los investigadores descubrieron que las personas contagiadas con la variante delta tenían 250 veces más carga viral - o sea, cantidad de virus - que las infectadas un año antes”, explicó el inmunólogo Frédéric Altare, director de investigación del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (IINSERM) de Francia, contactado el 25 de agosto de 2021 por el equipo de verificación de la AFP.

“Parece que en este trabajo están interesados solamente en las personas vacunadas, pero esas personas no tienen esa carga viral por estar vacunadas”, continuó el especialista.

“Comparar las cargas virales de personas vacunadas con las de personas que no están vacunadas sin utilizar las mismas cepas virales equivale a comparar peras y manzanas”, dijo a la AFP, el mismo 25 de agosto, el profesor Jean-Daniel Lelièvre, jefe del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Henri-Mondor de Créteil, Francia. Además, Lelièvre comentó que la conclusión de que la carga viral de los vacunados es “251 veces superior a la de los no vacunados”, como hacen los artículos virales, es una “interpretación errónea de los datos científicos”.

Las cepas originales del virus, detectadas durante los primeros meses de la pandemia, fueron sustituidas posteriormente por las variantes.

La variante delta, inicialmente detectada en la India, se considera hasta un 50% más contagiosa que su antecesora, la variante alfa, y dos veces más transmisible que la original del virus. Hasta el 10 de agosto de 2021, 142 países habían reconocido el contagio en su población por la variante delta.

“Las diferencias en la carga viral se dieron por la capacidad de la variante delta de causar cargas virales mayores; no tienen nada que ver con el estado de vacunación del individuo infectado. Por eso, la afirmación de que los individuos vacunados tienen 251 veces más de carga de SARS-CoV-2 en su tracto respiratorio en comparación con las personas no vacunadas es una mala interpretación incorrecta de los datos”, publicaron los autores del estudio en un comunicado divulgado a principios del mes de septiembre en respuesta al artículo viral de Children’s Health Defense.

“Las muestras de los vacunados son recopiladas un año después, con una variante diferente que es mucho más infecciosa y que se propaga mucho más rápido, y todos con, probablemente, métodos de PCR cuantitativos [pruebas PCR que permiten saber la carga viral de la muestra], que han evolucionado después de un año”, destacó a la AFP en el mismo sentido Yves Buisson, epidemiólogo y miembro de la Academia de Medicina de Francia, el 25 de agosto de 2021.

Para comparar las cargas virales de personas vacunadas y no vacunadas sería necesario utilizar una muestra de pacientes contagiados por la misma cepa viral y en un período de tiempo semejante. Esto no se hizo en este estudio, ya que no se investigó la carga viral de los pacientes no vacunados infectados con la variante delta.

Por tanto, es imposible concluir, basándose en este estudio, que hoy día una persona vacunada tendría una cantidad más significativa de virus en su organismo que otra persona no vacunada. Hasta la aparición de la variante delta, diferentes estudios (1, 2, 3) concluyeron que las vacunas reducían la carga viral, como explicó a la AFP Claude-Agnès Reynaud, inmunóloga y directora de investigación del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) de Francia.

“El virus entra por la nariz y se vuelve peligroso en los pulmones. Lo que la vacuna hace es prevenir que descienda por el sistema respiratorio y llegue hasta los pulmones. Por eso tenemos casi un 95% de eficacia contra formas graves de la dolencia”, afirmó Reynaud el 3 de agosto de 2021.

Pero la situación se complicó con la aparición de la variante delta, con la que el grado de contagio hace temer que no sea suficiente el nivel de protección de las vacunas existentes y un posible rebote en la circulación y transmisión del virus, tanto entre personas vacunadas como entre no vacunadas.

Por otra parte, los especialistas señalan que la vacuna utilizada para inmunizar a los trabajadores sanitarios del hospital vietnamita del estudio era AstraZeneca. Su eficacia es ligeramente menor para las formas sintomáticas de la dolencia provocadas por la variante delta: 60% frente al 88% de Pfizer/BioNTech, según un estudio británico publicado en mayo.

Los vacunados no son “una amenaza para los no vacunados”

Utilizar el estudio para decir que las personas vacunadas son “una amenaza” para las no vacunadas es “pura desinformación”, dijeron a la AFP los científicos entrevistados.

“En ningún caso las personas vacunadas pueden ser altamente contagiosas y peligrosas para las no vacunadas”, afirmó Frédéric Altare, que reforzó la importancia de la aceleración de la campaña de vacunación por el aumento de casos de covid-19 a causa de la variante delta.

Según datos divulgados el 24 de agosto de 2021 por las autoridades estadounidenses, la efectividad de las vacunas Pfizer y Moderna contra el covid-19 cayó del 91% al 66% desde que la variante delta se convirtió en la dominante en Estados Unidos.

Aparte de las características de la variante delta, esto podría estar relacionado con la disminución de la efectividad de las vacunas con el paso del tiempo: del 88% al 74% después de cinco a seis meses para la de Pfizer y del 77% al 67% después de cuatro a cinco meses para la de AstraZeneca, según un estudio británico publicado el 25 de agosto de 2021. Por eso cada vez más países consideran una dosis de refuerzo, normalmente como una tercera dosis.

De forma unánime, los especialistas insisten en que las vacunas son indispensables para luchar contra esa variante. “Lo que los científicos recomiendan es que haya el mayor número posible de personas protegidas”, declaró a la AFP el epidemiólogo Antoine Flahault el 27 de agosto pasado.

Pese a que las vacunas contra el nuevo coronavirus no impiden la transmisión o el contagio, son muy eficaces en la prevención de los estados graves de la enfermedad y en la hospitalización.

Un estudio publicado el 21 de julio de 2021 en New England Journal of Medicine concluyó que dos dosis de la vacuna Pfizer, por ejemplo, tienen una eficacia de 88% en la protección contra formas graves de la dolencia causada por la variante delta, y de 35% con una dosis.

El epidemiólogo Yves Buisson apuntó, además, que según el “preprint” viralizado en redes sociales, solo uno de los 62 sanitarios contagiados en el hospital vietnamita necesitó oxígeno. Esto demuestra, según él, la efectividad de la vacuna.

“Es importante recordar que estar vacunado no debe impedir que se respeten las medidas de distanciamiento y que se continúe usando la mascarilla, porque aún se puede ser portador y transmisor del virus, principalmente en el caso de la variante delta”, explicó el especialista.

Mientras tanto, “cada persona que alberga el virus supone un parque de juegos para él, donde es probable que sufra una mutación”, advirtió Claude-Agnès Reynaud.

Juliette MANSOUR
Traducción y adaptación
COVID-19 VACUNAS