El Partido Comunista no fue eliminado ni ha sido prohibido en Nueva Zelanda

Copyright AFP 2017-2021. Todos los derechos reservados.

Publicaciones compartidas más de 30.000 veces en redes sociales desde el 11 de marzo pasado aseguran que en Nueva Zelanda el Partido Comunista está proscrito desde 1994. La afirmación, sin embargo, es falsa. El partido se disolvió ese año por cuestiones internas, sin incidencia alguna de las autoridades.

"Nueva Zelanda eliminó y prohibió el partido comunista en 1994 .. Hoy es uno de los países con mejor calidad de vida del mundo" se lee en un meme  que circula en Facebook (1, 2).

La misma afirmación también circuló en Twitter (1, 2, 3).

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hecha el 31 de marzo de 2021

En otra publicación se propone: “¿Quieren ser como Nueva Zelanda? Entonces eliminemos el Partido Comunista”.

Ni “eliminado” ni “prohibido”

El 19 de marzo pasado, el archivo de colecciones culturales de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, publicó un artículo titulado “Centenario del Partido Comunista: el Partido y la resaca”. Allí se explica que el partido fue fundado en el país en 1921, y que tuvo una “accidentada existencia de 73 años”. 

En el artículo, que se basa en los archivos del PC alojados en la Universidad, se afirma que este “fue propenso a conflictos internos y choques personales, alimentados por intensos argumentos ideológicos sobre el camino correcto hacia un estado comunista en Nueva Zelanda”.

Si bien el partido tuvo una “incidencia pequeña” en la vida política neozelandesa, “su influencia se sintió en sindicatos, el movimiento por la paz, la lucha por los derechos de la mujer” entre otros, señala el documento. 

El artículo marca el año 1994 como el fin del Partido Comunista neozelandés, tal y como afirman las publicaciones virales. Sin embargo, esa disolución no fue impulsada por el gobierno del país, entonces liderado por Jim Bolger, del Partido Nacional.

“El Parlamento de Nueva Zelanda nunca ha legislado para prohibir ningún partido político”, dijo a AFP Factual el profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Victoria de Wellington, Stephen Levine. “En cuanto al Partido Comunista del país, tenía pocos miembros y poca influencia en la década de 1990 y, como suele ser el caso de los partidos de izquierda, hubo diferencias internas de opinión que llevaron a cismas y a un mayor debilitamiento del partido —y al establecimiento de otros pequeños partidos de miembros de ideas afines”. 

Levin explicó que varios partidos con "socialista" en su denominación se han presentado a las elecciones parlamentarias de Nueva Zelanda a lo largo de los años, obteniendo pocos votos. “Estos partidos no están ‘prohibidos’; simplemente no tienen éxito”, dijo a la AFP.

En 2021, el partido Liga Comunista, nacido en 1969 como Liga de Acción Socialista, estaba activo en el país, aunque sin representación parlamentaria. En 2019 su referente Annalucia Vermunt se presentó por tercera vez como candidata a las elecciones por la alcaldía de Auckland, ubicándose en uno de los últimos lugares, con 1.055 votos.
 

Calidad de vida en Nueva Zelanda

De acuerdo con el Índice para una Vida Mejor de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Nueva Zelanda “se ubica por encima del promedio en términos de salud, ingreso y patrimonio, calidad medioambiental, seguridad personal, compromiso cívico, vivienda, satisfacción, educación y competencias, empleo y remuneración, y sentido de comunidad, pero por debajo del promedio en balance vida-trabajo”.

El índice también señala que el compromiso electoral es alto, con un 80% de participación en las elecciones generales de 2020, una cifra mayor al promedio de la OCDE, que es del 68%.

Nueva Zelanda ocupa el puesto 14 de 189 países y territorios en el Índice de Desarrollo Humano 2020 de Naciones Unidas, que toma en cuenta indicadores de salud, educación y nivel de vida. De acuerdo con el informe correspondiente al país, su índice de desarrollo humano es “muy alto”, y entre 1990 y 2020 se vio un incremento sostenido en la esperanza de vida y la media de años de escolaridad, así como en el ingreso nacional bruto per capita.