Una bombilla iluminada en Ronda, Málaga, el 7 de abril de 2020 (Jorge Guerrero / AFP)

El mercado define el precio de la electricidad en España, pero el gobierno tiene margen de maniobra

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El precio de la energía eléctrica en España es blanco de denuncias en redes sociales. Desde enero pasado, usuarios compartieron decenas de miles de veces críticas a los impuestos sobre la luz o al gobierno, al que acusan de “subir” la tarifa en plena ola de frío o de mentir cuando dice que no puede reducir su precio. Sin embargo, según analistas consultados, aunque el gobierno tiene margen para bajar los impuestos a la luz, una medida así podría provocar advertencias de la Unión Europea. Por otro lado, queda a criterio del consumidor optar por un contrato ligado a las variaciones del mercado eléctrico o uno fijo, que suele resultar más caro según expertos.

Algunas de las publicaciones virales en redes sociales dicen: “El Gobierno miente: no baja el insoportable precio de la luz porque no quiere”; “El precio de la luz ha vuelto a dispararse en España. (...) Y lo hace, como ya ha pasado en anteriores inviernos, en pleno temporal de frío y nieve”; “Son puro teatro y mienten más que hablan, estan los dos en el gobierno social comunista y nos suben el 27% el recibo de la luz”.

Desde el ámbito político, el diputado de Ciudadanos Toni Cantó criticó que el gobierno se negara a bajar el IVA de la factura de la luz, mientras que la diputada de Podemos Ione Belarra denunció un “mercado eléctrico trampeado que hace que” se paguen “energías baratas al precio de las más caras”.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook, realizada el 9 de febrero de 2021

A continuación, AFP Factual analizó las afirmaciones virales, tras consultar a ingenieros industriales, organizaciones por el consumidor, ministerios y la Comisión Europea.

1. “El Gobierno no baja el precio de la luz porque no quiere”: Engañoso

Para entender el margen de maniobra del Ejecutivo español en el precio final de la luz hay que explicar antes qué contratos existen y cómo funciona el mercado eléctrico en España.

El investigador en Ingeniería Eléctrica de la Universidad Carlos III Marcial González de Armas explicó que hay dos formas de contratar el servicio de energía eléctrica en casa. Una es la de mercado libre, llamado así porque “tú llegas a un acuerdo con la empresa y vas a pagar un precio fijo por tu electricidad”. Otro es el “contrato de mercado regulado”, denominado así porque el gobierno controla o limita una parte del precio.

Un 63% de los hogares españoles tienen un contrato en el mercado libre y el 37% en el mercado regulado, según el último informe para 2020 de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC), que regula y vigila el mercado y a sus agentes.

Sin embargo, el secretario general de la asociación de defensa del consumidor Facua, Rubén Sánchez, observó: “A nosotros no nos gusta llamarla regulada porque una parte de la factura no tiene regulación, sino que depende del precio que fijen las eléctricas en el mercado de la generación”. De ahí que Sánchez hable de “tarifa semirregulada”.

El contrato regulado, que solo pueden firmar los consumidores domésticos (no los comerciales o industriales, por ejemplo), se llama Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC). Éste se compone por una parte fija determinada por el gobierno y otra variable, que depende de la fluctuación del mercado eléctrico.

El ingeniero industrial español Julio Usaola, profesor en la Universidad Carlos III de Madrid, explicó a AFP Factual que existen dos tipos de mercado. “En el mercado mayorista los participantes son los generadores y los comercializadores”, expuso, mientras que en el minorista “participan los particulares que compran la energía a comercializadoras al precio que se acuerde”.

En el mercado mayorista los precios de la electricidad se obtienen mediante subastas: “Los vendedores (generadores) emiten ofertas de venta (el precio al que ofrecen la energía que producirán) y los compradores ofertas de compra”, contó Usaola. González de Armas explica el procedimiento en este vídeo, publicado en su canal Patrulla Renovable.

Torre eléctrica de alta tensión en Santiponce, Sevilla, el 29 de diciembre de 2010 (Cristina Quicler / Archivos / AFP)

En España “la principal subasta es el mercado diario, que se celebra en coordinación con toda Europa y en particular con Portugal”, aclaró Usaola. En esta subasta se negocia la mayor parte de la energía eléctrica del día siguiente. Hay 24 subastas por día, una por hora, subrayó el experto.

Esta subasta se traslada al mercado minorista e incide en los precios que pagarán los consumidores en régimen de PVPC. “Refleja el precio del mercado diario (...) es un sistema que no existe en otros países”, dijo Usaola.

En los sitios del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE) y la Red Eléctrica española (encargada del transporte de la electricidad) se puede consultar la variación del precio de la luz en tiempo real. “Puedes ver en tiempo real cuánto te está costando la energía que estás consumiendo, porque va a depender del precio de mercado que tenga la energía eléctrica en ese momento”, ahondó González de Armas.

Según el censo de la CNMC, hay más de 600 empresas comercializadoras de energía eléctrica. Contando todo el proceso de generación, transporte y distribución, la cifra es de 14.500, aproximadamente. El sector eléctrico en España se liberalizó con una ley de 1997 y se  rige por el Código de la Energía Eléctrica.

En el contrato libre no se aprecian variaciones de precio. “Como tú siempre tienes el mismo precio, porque lo has acordado con la comercializadora, no vas a ver ninguna variación de mercado”, explicó el experto. Pero en el mercado regulado sí se notan las variaciones mensuales: el coste “va variando en función del precio medio del mercado de ese mes”, agregó.

González de Armas explicó que estos contratos tienen una duración estipulada, al término de la cual “se suelen renovar automáticamente”. Una práctica “frecuente” de las comercializadoras es ofrecer “un precio muy interesante en un contrato de un año” y después “renovar automáticamente el contrato a unos precios abusivos”. Los contratos de mercado libre también pueden incluir “cláusulas escondidas, trampa, en forma de permanencias”, según el experto.

Las facturas eléctricas que reciben todos los consumidores reflejan “los costes de la electricidad”, comentó el ingeniero Usaola. Tanto los contratos de mercado libre como los de mercado regulado pagan “término de potencia, término de consumo, impuestos y alquiler del equipo”, apuntó González de Armas.

En la tarifa de contrato PVPC existe un término variable “que depende de la cantidad de energía consumida” y el valor negociado en el mercado eléctrico, y una parte fija que “depende de la potencia que se contrata”, comentó Usaola.

Sobre esa potencia contratada, que es la máxima cantidad de energía que se puede utilizar en un momento dado en un hogar, Rubén Sánchez consideró que es una parte “enorme” de la factura y que el gobierno “tiene capacidad” para bajar su precio.

Los precios de la potencia contratada son aplicados por tramos regulados por el gobierno. El epígrafe de la potencia en la factura se calcula en base a una fórmula matemática, explicada aquí.

Aparte de la energía consumida y la potencia, el detalle de la factura incluye el alquiler del contador. “Es un precio carísimo”, a juicio de Sánchez. “El alquiler del equipo en sí lo amortizan muy rápido” las empresas eléctricas, dijo. Y por último, los impuestos, explicados más adelante. “Tanto los impuestos como el alquiler de los equipos de medida son un precio fijo unificado por ley”, aclaró González de Armas.

Por tanto, la variación del precio de la luz criticada por los usuarios en redes sociales durante enero no estuvo vinculada a una decisión particular del gobierno español sino a la variación del mercado, que se vincula a un tipo concreto de contrato del consumidor. No obstante, según los analistas, las autoridades sí tienen margen de incidir en una parte de la factura.

2. “El precio de la luz se dispara en pleno temporal de nieve y frío”: Verdadero

Los usuarios mostraron en redes sociales su descontento porque el aumento que denunciaban se produjo en medio de la nevada histórica en varias regiones de España y la ola de frío inmediatamente posterior.

La subida de la factura de la luz fue coyuntural y no afectó a todos los consumidores sino a los del contrato PVPC. Tras el temporal, que tuvo su pico más fuerte el fin de semana del 8 y 9 de enero, volvió a bajar el precio

La borrasca Filomena “fue algo muy excepcional” y provocó que subiera el precio del mercado, que se traslada a los consumidores con tarifa regulada, explicó González. La nevada y la ola de frío hizo subir la demanda, y eso se sumó a “que la generación [de energía] renovable no estaba en su mejor momento, había falta de viento y también había falta de energía solar”, señaló el investigador.

El Ministerio para la Transición Ecológica explicó a AFP Factual que para tener “precios estables, predecibles y moderados” hay que contar “con fuentes de energía baratas y estables que no dependan del petróleo y del gas y, por tanto, de la volatilidad de mercados internacionales”.

“De forma puntual los precios pueden ser altos en algún momento”, señaló Usaola. Para Sánchez, “por Filomena forzosamente tenía que subir el precio”, debido a “la menor producción de [energía] eólica y solar” y una racha alcista de varios meses en el precio del gas natural.

En términos similares se expresó la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en esta comparecencia tras el Consejo de Ministros del 19 de enero pasado.

Ribera se refirió al impacto de Filomena en las facturas eléctricas “para aquellos usuarios acogidos a la tarifa regulada de Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor”, que cifró en “10,7 millones de hogares”.

Según la ministra, esta tarifa es “la más competitiva, la más estable”.

Los expertos consultados por AFP Factual coinciden. Tanto Usaola como González de Armas o Sánchez dijeron que, pese a las fluctuaciones, el contrato PVPC es más interesante para el consumidor.

“Esta opción suele ser la más económica”, dijo Usaola, mientras que González expresó que son las tarifas “que más ahorro ofrecen o que menos cuestan”. La tarifa de mercado libre no tiene reglas, es “un contrato con una comercializadora privada” y hay “infinidad de ofertas”. Añadió que la tarifa PVPC no exige una revisión constante. Sánchez subrayó que “todos” los análisis mensuales realizados por Facua arrojaron que las tarifas del mercado libre “eran más caras que el PVPC”.

No obstante, un estudio de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) detalla que solo un cuarto de los usuarios conoce los dos tipos de contrato disponibles.

3. La UE no impide que el IVA de la luz sea más bajo: Engañoso

Una de las críticas más repetidas es que el gobierno español no aplica un IVA más bajo al consumo eléctrico. “El Gobierno dice que no puede bajar el IVA del 21% de la luz, porque se lo prohíbe la UE”, dice esta publicación, considerando que ese argumento es “falso” ya que en otros países del bloque el IVA es menor.

El Ministerio de Hacienda dijo a AFP Factual que la ministra María Jesús Montero “nunca ha realizado una declaración en este sentido ni ha afirmado que la normativa comunitaria impida bajar el IVA de la electricidad”.

Pero, ¿cómo se grava la luz en España y por qué los consumidores se soliviantan?

A la factura de la luz tipo ya desglosada (costes fijos y variables, alquiler del equipo + potencia contratada + energía consumida) hay que sumar los impuestos. Por una parte está el impuesto de la electricidad, que es aproximadamente un 5,11%, y por otra el 21% de IVA.

González de Armas destacó que se aplica el IVA “sobre algo que ya es un impuesto”, “es algo de lo que se queja mucho la gente y también de ese 21% que es, comparado con otros países, relativamente alto”. Modificar ese gravamen “es cuestión del gobierno”, señaló.

En nombre de Facua, Rubén Sánchez planteó que el gobierno debería “bajar el IVA de la electricidad” porque “el total de los impuestos indirectos de la factura de los españoles es del 27,2%” aproximadamente. “El gobierno tiene capacidad de intervención”, estableció, aunque sea bajando el IVA en “una parte de la factura o a una parte del consumo”.

Un toro de Osborne ante aerogeneradores en una central de Zaragoza, el 10 de mayo de 2016 (César Manso / Archivos / AFP)

El Ministerio de Hacienda señaló a la AFP que sobre la reducción del IVA la Comisión Europa ha considerado “en repetidas ocasiones” que “España hace un uso intensivo de los tipos reducidos y superreducidos del IVA”. Montero insistió en que España está “advertida por parte de la Comisión” de que tal uso “no estaría en línea con lo que se marca por parte de Europa”.

¿Y qué dice la Unión Europea?

Fuentes de la Comisión Europea aclararon a AFP Factual que los Estados miembros de la Unión Europea (UE), “antes de aplicar tipos [impositivos] reducidos”, sobre todo el gas natural o la electricidad (título VIII, sobre tipos impositivos, capítulo 2, sección 3, artículo 102 del enlace), “deben consultar al Comité del IVA de la UE”. El proceso es “una mera formalidad, porque el comité no puede aprobar o rechazar la medida sugerida, pero puede señalar los posibles problemas jurídicos en materia de fiscalidad causados por la medida”.

“La decisión de un Estado miembro de reducir su tipo de IVA en el sector de la electricidad es efectiva incluso si no se ha consultado al Comité del IVA” o si este expresa sus reservas, determinó la fuente europea. Pero en estos casos, “el Estado miembro podría quedar expuesto si se cuestiona la validez del tipo ante los tribunales”.

El marco jurídico de los tipos de IVA, precisamente, está siendo revisado en el Consejo Europeo, señaló la fuente del órgano ejecutivo.

Sobre la posibilidad de que el gobierno español pueda bajar el IVA del 21% a la electricidad, tanto el Ministerio de Hacienda como la Comisión Europea se refirieron al mismo extracto del informe europeo para España 2020: “España recauda relativamente pocos ingresos por el IVA, a pesar de que la brecha de cumplimiento de las obligaciones de pago es muy baja y de que el tipo normal del IVA se aproxima a la media de la UE. Esto se debe al amplio uso de tipos reducidos y superreducidos, lo que da lugar a una gran brecha de tipos de IVA”.

Como conclusión, es el mercado eléctrico y no el gobierno español el que establece los precios variables de la factura de la luz. Esto repercute más sobre el pequeño consumidor que tiene un contrato llamado regulado, que varía en ocasiones su montante final, como ocurrió con la subida de precios por la mayor demanda durante la ola de frío del mes pasado. El otro tipo de contrato, de mercado libre, tiene un total mensual fijo, pero a la larga, coinciden los expertos consultados, sale más caro que el regulado. El gobierno español, sin embargo, sí tiene margen de maniobra sobre la factura eléctrica porque puede modificar, por ejemplo, el precio de la potencia contratada o el IVA de la electricidad.