El hombre abatido por el disparo de una granada lacrimógena a la cabeza fue víctima de la represión de una protesta en Irak, no en Bolivia

La foto de un hombre abatido en el pavimento, con humo saliendo de su cabeza, junto a imágenes impactantes de una bomba lacrimógena que supuestamente quedó alojada en su cerebro circulan en redes sociales al menos desde el 18 de noviembre pasado. Las publicaciones, compartidas unas 3.000 veces, aseguran que la víctima era un manifestante en las calles de Bolivia. Pero en realidad las imágenes fueron tomadas en Irak. 

Las entradas en Facebook (1, 2, 3 y 4) y en Twitter muestran a la víctima tendida en el suelo, y algunas añaden imágenes de una granada de gases lacrimógenos ensangrentada y de una tomografía que aparentemente muestra la misma granada alojada en el cráneo del hombre. Las fotos circulan también en algunos sitios web (1 y 2). 

Captura de pantalla realizada el 28 de noviembre de 2019 de una publicación en YouTube

En YouTube circula además un video que muestra la secuencia completa que termina con el hombre en el pavimento, en publicaciones (1 y 2) que también aseguran que la víctima es boliviana. El mismo video circula en Facebook (1 y 2). 

Algunos medios de comunicación también reprodujeron la secuencia, consignando que se trata de la represión a un manifestante boliviano y su cobertura fue compartida en Facebook. 

Sin embargo, una búsqueda inversa en Google de las imágenes del hombre tendido en el piso arroja como resultado varios sitios web en árabe (1, 2 y 3) con artículos publicados el 25 de octubre de 2019. Con la ayuda de Google Translate, en ellos se lee que la imagen fue tomada de las redes sociales y que fueron subidas por activistas que documentaron la represión contra manifestantes del centro de Bagdad, Irak.   

La búsqueda inversa también condujo a un tuit del 25 de octubre de 2019 de Ahmed Saeed, corresponsal de la Corporación de Radio y Televisión de Turquía (TRT), que incluye la foto del hombre en el piso.

Captura de pantalla realizada el 29 de noviembre de 2019 del tuit de Ahmed Saeed

De acuerdo con la traducción al español de una periodista de la AFP, el tuit dice: “(...) Una bomba de gas lacrimógeno fue disparada directamente hacia su cabeza... Hubo tres víctimas (mortales) y cientos de heridos. ¿Queda aún alguna línea roja para los líderes políticos o religiosos en Irak, como había cuando estaban luchando contra el EI? #Irak”.

Consultado por la AFP a través de Twitter, Saeed explicó: “Algunos decían que [la foto] era de manifestaciones del 1 de octubre, pero después confirmamos que databa del día en el que la publiqué, el 25 de octubre”. Además, confirmó que fue tomada en Bagdad.

Búsquedas inversas por imágenes en Yandex, TinEye y Google no arrojan ningún registro de esta imagen que sea previo al 25 de octubre pasado. 

Por otra parte, en el video se puede observar que los manifestantes agitan la bandera de Irak y que el hombre herido cae sobre otra con los mismos colores: tres bandas horizontales (en rojo, blanco y negro) con la inscripción “Dios es grande” en árabe y en color verde, en el centro.

Montaje realizado el 28 de noviembre de 2019 con capturas de pantalla del video (arriba) y una foto de la bandera iraquí en Basora el 27 de noviembre

Protestas en Irak

Violentas protestas contra el gobierno sacuden Irak desde inicios de octubre de 2019, con reclamos contra la corrupción y las altas tasas de desempleo en el país. El 29 de noviembre derivaron en  la renuncia del primer ministro Adel Abdel Mahdi.

El balance de las manifestaciones es de unas 400 muertes, según cifras compiladas por la AFP a partir de fuentes médicas y de la policía. Las denuncias por muertes causadas por disparos de granadas lacrimógenas en Irak se multiplicaron en las últimas semanas. 

A su vez, en la imagen de la tomografía que se incluye en muchas publicaciones, en su esquina superior derecha se puede observar la fecha, 25 de octubre de 2019, mientras que en la esquina inferior se consigna Neurological Hosp Baghdad”, un hospital del centro de la capital iraquí. 

Captura de pantalla realizada el 28 de noviembre de 2019 de una de las fotos que circula en sitios web

Una búsqueda en Google de los términos en inglés Neurosurgical Hospital Baghdad Man Grenade Gas” permitió dar con un video de la BBC sobre Saafa al Saray, un joven que murió el 28 de octubre pasado por un disparo de una granada de gas a la cabeza, y se muestra ésta y otras tomografías como ejemplos de otros ataques similares a manifestantes. 

El 25 de octubre -fecha de la tomografía- más de 40 personas perdieron la vida en protestas contra el gobierno iraquí en la capital y en el sur del país. En Bagdad, según Human Rights Watch, al menos ocho personas murieron a causa de disparos de granadas lacrimógenas por parte de las fuerzas de seguridad. 

Otra de las fotos que circulan en las redes muestra una granada ensangrentada junto con una imagen computarizada del mismo artefacto. 

Captura de pantalla realizada el 28 de noviembre de 2019 de una de las publicaciones en Facebook

Amnistía Internacional investigó las muertes por granadas lacrimógenas en Bagdad y señaló que fueron usadas las siguientes granadas de 40 mm: Sloboda Ĉaĉak M99 de origen serbio y granadas M651 y M713 de fabricación iraní. La granada serbia es la de las imágenes virales, como puede verse en el sitio web del fabricante.    

La organización instó a las autoridades iraquíes a garantizar que la policía antidisturbios y otras fuerzas de seguridad de Bagdad dejen de usar las granadas lacrimógenas “para matar en lugar de para dispersar a los manifestantes”.  

Según un informe de 2017, la policía boliviana utiliza granadas lacrimógenas de origen estadounidense, brasileño y español. Como se puede ver en la combinación a continuación, los formatos son diferentes a las imágenes viralizadas.

Montaje realizado el 29 de noviembre de 2019 a partir del informe de la Policía de Bolivia

La imagen de la granada ensangrentada circula desde principios de octubre en las redes sociales como extraída del cráneo de un manifestante en Irak, es decir, un mes antes de que comenzaran las protestas violentas en Bolivia, tras la renuncia de Evo Morales a la Presidencia, el 10 de noviembre. 

En conclusión, las imágenes del hombre abatido por un disparo a la cabeza de una bomba de gas lacrimógeno fueron tomadas en octubre pasado en Bagdad y no en Bolivia. Las imágenes de la tomografía computada y las granadas de gas que fueron incluidas en las publicaciones virales también corresponden a Irak.

Nadia Nasanovsky
AFP Argentina