Christine Lagarde, presidenta del BCE, no anunció el fin del dinero en efectivo en la Unión Europea

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El Banco Central Europeo (BCE) estudia desde julio de 2021 la creación de un "euro digital", con miras a introducirlo dentro de cinco años. Algunos usuarios en redes sociales afirman que la presidenta de ese organismo, Christine Lagarde, anunció con ello "el fin del efectivo" y que las monedas y billetes pasarían a ser ilegales. Pero esto es falso. El banco explicó que la moneda digital sería complementaria al efectivo, no un sustituto, y respondería al creciente uso de transacciones virtuales. Economistas dijeron a la AFP que el BCE no tendría ningún interés en detener el efectivo.

"ANUNCIAN EL FIN DEL DINERO EN EFECTIVO. Christine Lagarde”, “Toda transacción económica deberá estar controlada por el Estado a través del EURO DIGITAL", dicen algunas entradas compartidas más de 2.000 veces en Facebook (1, 2) y Twitter (1, 2), desde el 30 de noviembre de 2022.

Captura de pantalla de un tuit hecha el 29 de diciembre de 2022

Las publicaciones difunden fragmentos de un video de una declaración de Lagarde sobre "el proyecto del euro digital" cuya "fase de investigación" inició hace un año.

Una búsqueda inversa de fotogramas de las secuencias en Google permitió encontrar la grabación completa en el sitio web de la Comisión Europea. Se trató de una conferencia llevada a cabo el 7 de noviembre de 2022, titulada "Hacia un marco legislativo que permita un euro digital para ciudadanos y empresas".

Sin embargo, Lagarde no anunció "el fin del efectivo", como dicen las publicaciones en redes sociales. Por el contrario, señala que el BCE continuará "brindando efectivo".

De acuerdo con la jefa del Banco Central Europeo, la moneda digital permitirá atender una "transformación disruptiva", en la que cada vez más ciudadanos prefieren las transacciones digitales a las físicas. Además, hará frente a los retos de seguridad que representan las "criptomonedas", que generan "inestabilidad y confusión" sobre "lo que es dinero y lo que no lo es".

La transcripción completa de su declaración se puede leer en el sitio web del emisor.

¿Qué es el euro digital?

Contactado por AFP Factual, el BCE remitió a la información disponible en su sitio web, donde explica que el euro digital sería "equivalente al efectivo, pero en formato electrónico", que "complementaría a los billetes y monedas, dando a los ciudadanos una opción adicional para sus pagos".

"El euro digital mejoraría la resiliencia de nuestra moneda frente a los desarrollos tecnológicos no regulados en los sectores bancario y financiero (como los criptoactivos y otras soluciones de pago que no utilizan los principales sistemas de tarjetas de crédito), que probablemente socavarán la estabilidad financiera", indica el emisor.

En una sección de preguntas frecuentes, el BCE especifica que la moneda digital no sustituiría al efectivo:

"El efectivo seguirá estando disponible en la zona del euro. Un euro digital funcionaría en paralelo al efectivo y daría respuesta a la creciente demanda de los consumidores de pagar digitalmente, de manera rápida y segura".

Captura de pantalla del sitio web del Banco Central Europeo, hecha el 30 de diciembre de 2022

Las preocupaciones sobre una sociedad sin efectivo surgen regularmente en las redes sociales, a menudo con la idea de que permitiría una vigilancia generalizada de todas las transacciones y ciudadanos.

En septiembre de 2022, AFP Factual verificó falsos rumores de que una orden ejecutiva del presidente Joe Biden, de Estados Unidos, eliminaría el dólar en efectivo.

También en septiembre de 2022, el equipo de verificación en inglés de la AFP encontró publicaciones engañosas que afirmaban que la empresa estadounidense Starbucks dejaría por completo de aceptar pagos en efectivo.

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), en Bruselas, el 26 de septiembre de 2022 ( AFP / Kenzo Tribouillard)

"El efectivo y el euro digital coexistirán sin preocupaciones", dijo a la AFP el 21 de diciembre de 2022 Yamina Tadjeddine, profesora de economía de la Universidad de Lorena e investigadora del Bureau of Theoretical and Applied Economics (BETA).

"Encontramos este miedo a la desaparición del dinero en efectivo con cada nueva innovación monetaria, sin embargo, si miramos hacia atrás, podemos ver claramente que cada innovación en el apoyo a la moneda de curso legal (cheque, tarjeta bancaria, etc.) no ha acabado con los viejos medios, sino que los ha añadido. Sí, estas innovaciones han cambiado los hábitos de pago, pero el hecho es que los billetes y las monedas siguen y seguirán existiendo", agregó.

"En el contexto europeo, está bien indicado y es seguro que el euro digital vendría además del efectivo", afirmó a su vez Jean-François Ponsot, profesor de economía de la Universidad de Grenoble-Alpes, contactado por la AFP el 21 de diciembre de 2022.

"Si el BCE quiere lanzar una moneda digital del banco central, es sobre todo para contrarrestar las criptomonedas privadas que presentan muchos peligros en términos de estabilidad. En este sentido, el euro digital sería una moneda más confiable y estable que otras monedas privadas", continuó Ponsot, que explicó que el banco central es el garante de la estabilidad monetaria y el valor de la moneda.

El euro digital aún se encuentra en fase de investigación. "Todavía no se ha tomado ninguna decisión sobre una fase de implementación o sobre la posible emisión de un euro digital", especifica el BCE en su sitio.

Se lanzó una fase de estudio en julio de 2021 y se espera que se complete en octubre de 2023.

"El Consejo de Gobierno decidirá a continuación si pasamos a la siguiente fase, en la que nos ocuparíamos del desarrollo de servicios integrados y se realizarían pruebas y posibles experimentos reales de un euro digital. Esta fase podría durar unos tres años", detalla el BCE en sus preguntas frecuentes.

Efectivo siempre apreciado

Según una encuesta realizada en julio de 2020 por el BCE, el 40% de los europeos ha pagado menos en efectivo desde el inicio de la pandemia.

Este es uno de los factores en el que se basa el BCE para promocionar los beneficios de su euro digital: "Las personas pagan cada vez más digitalmente en lugar de usar efectivo. Casi la mitad de los consumidores de la zona del euro afirman que prefieren pagar con medios de pago sin efectivo, como las tarjetas. Continuaremos brindando efectivo, pero si se usa cada vez menos para pagos, el dinero público podría finalmente perder su papel como ancla monetaria del modelo híbrido, amenazando su función clave para garantizar la confianza en los pagos, con implicaciones para la economía. Los pagos son un bien público que es simplemente demasiado importante para dejarlo en manos del mercado", afirmó Lagarde en su conferencia del 7 de noviembre.

Sin embargo, como muestran los temores compartidos por las publicaciones en redes sociales, el efectivo sigue siendo muy valorado. Por lo tanto, incluso si los avances tecnológicos y la pandemia han adelantado los pagos con tarjeta o teléfonos inteligentes, "el efectivo, las monedas y los billetes no están en peligro en absoluto", dijo Christophe Baud-Berthier, director de asuntos fiduciarios de la Banque de France, a la AFP.

Por eso el BCE no tendría interés en dejar de imprimir dinero en efectivo, aseguraron a la AFP Yamina Tadjeddine y Jean-François Ponsot.

"Los países que querían sustituir completamente el efectivo por dinero digital, como Finlandia o Suecia, han dado marcha atrás. Está claro que parte de la población sigue apegada al efectivo porque puede ser sinónimo de inclusión y creador de vínculos sociales", explicó Ponsot.

Además, "la tecnología blockchain, que se usaría para desarrollar el euro digital, requiere infraestructura, que puede ser costosa para los comerciantes, energía, una conexión a internet, por lo que seguramente habrá lugares donde este desarrollo no será realmente posible", añadió Tadjeddine.

"¿Y qué pasaría en caso de corte de luz? El euro digital es una tecnología de alto consumo energético, por lo que la posibilidad de conservar monedas o billetes permite compensar situaciones excepcionales en las que ya no son posibles otras formas de pago y permite 'garantizar la continuidad del sistema de pago'", continuó.

Consultado en otro artículo de verificación, Loÿs Moulin, director de Desarrollo del Grupo Bank Card, afirmó que "en general, los medios de pago son complementarios, el cliente debe tener la opción, y particularmente en el ecosistema francés, no creo en un sistema 'sin efectivo'".

Tarjetas de crédito junto a billetes de 20 euros, el 5 de febrero de 2013 en Rennes ( AFP / Damien Meyer)

Preocupaciones sobre la trazabilidad

Sin embargo, como se explicó anteriormente en esta verificación en francés, la digitalización de transacciones puede generar preocupaciones legítimas, ya que permite su trazabilidad.

Esto puede haber llevado a algunos países, como Bahamas y Nigeria, a implementar monedas digitales, para "promover la inclusión financiera y reducir los pagos en efectivo para combatir la corrupción y el comercio ilegal", señaló Nathalie Janson, profesora asociada de economía en NEOMA Business School.

"Es cierto que cuando las tecnologías evolucionan, la trazabilidad de los pagos aumenta", comentó Yamina Tadjeddine.

“Hoy, cuando pagamos nuestras compras con cheque o tarjeta de crédito, los bancos son conscientes de la naturaleza de nuestros gastos y del destinatario. Esta información no se transmite al Estado ni al BCE -salvo casos excepcionales-, pero es este miedo que se puede desarrollar con el euro digital", subrayó.

No obstante, en Europa, organismos como la Comisión Nacional de Protección de Datos (CNIL) o el Comité Europeo de Protección de Datos (EDPS) son responsables de proteger los datos de los usuarios. Desde 2018, el período de retención de la información personal recopilada durante un pago con tarjeta de crédito también está legalmente limitado al momento de la transacción.

Durante la consulta pública sobre el euro digital, el 43% de los encuestados calificó la confidencialidad como el aspecto más importante de esta moneda.

Sobre este punto, Lagarde dijo en su conferencia del 7 de noviembre: "Buscamos garantizar altos estándares de confidencialidad para los usuarios del euro digital. Pero el anonimato total -como se ofrece en efectivo- no parece una opción viable en mi opinión. Esto contravendría otros objetivos de política pública, como el cumplimiento de las normas contra el blanqueo de capitales y la lucha contra la financiación del terrorismo, y también haría prácticamente imposible limitar el uso del euro como forma de inversión, por ejemplo mediante límites de tenencia o compensación escalonada – para lo cual se debe conocer la identidad de los usuarios".

"Al menos deberíamos proporcionar un nivel de confidencialidad igual al de las soluciones de pago electrónico actuales. Pero creo que sería deseable desviarnos de esta línea base en ciertas circunstancias. Por ejemplo, estamos estudiando con la Comisión Europea si el euro digital podría replicar algunas funciones similares al efectivo y permitir una mayor privacidad para pagos de bajo valor y bajo riesgo, incluidos los pagos fuera de línea", agregó.