La variante BQ.1.1 del SARS-CoV-2 no fue apodada “perro del infierno” ni “resiste” a las vacunas

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La nueva variante BQ.1.1 del virus que causa el covid-19 ha cobrado notoriedad en el mundo debido a los nuevos casos que se han registrado en Europa y Estados Unidos en octubre de 2022. En redes sociales se afirma que esta cepa no solo es más contagiosa sino que resiste a las vacunas, y que por eso ha sido apodada “perro del infierno”. Sin embargo, ninguna entidad sanitaria ha sugerido que la BQ.1.1. sea peor que otras variantes, ni tampoco la llama de esa manera. Además las vacunas siguen siendo efectivas contra ella.

Publicaciones que circulan en (1, 2, 3) y Twitter aseguran que “las nuevas variantes de SARS-CoV-2 Omicron, BQ.1 y BQ.1.1 son 30 veces más contagiosas y evaden la respuesta de cualquier vacuna”, y que han sido apodadas “perro del infierno” o “Cerbero” debido a que revisten más gravedad que variantes anteriores.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hecha el 7 de noviembre de 2022

Sin embargo, no hay evidencia de que la nueva variante de covid-19 sea más contagiosa ni de que las vacunas no tengan efectividad contra ella. La Organización Mundial de la Salud (OMS) explicó el pasado 27 de octubre de 2022, que hasta el momento no “hay datos epidemiológicos que sugieran un aumento de la gravedad” en la subvariante BQ.1.1.

De acuerdo con la OMS, la subvariante BQ.1.1 es un sublinaje de la BA.5 y BQ.1., que a su vez se desprende de la variante ómicron, la cual en noviembre de 2022 es la dominante y circula a nivel mundial.

Hay que poner muy en claro que desde la cuarta ola en noviembre de 2021, la variante dominante ha sido la ómicron y, conforme ha pasado el tiempo, lo que hemos visto es la aparición de subvariantes”, explicó a la AFP Mauricio Rodríguez, vocero de la Comisión de la Universidad Nacional Autónoma de México para la Atención del covid-19. Se trata pues, de “la misma ómicron pero que tiene algunos cambios que le van dando nombres diferentes”.

La prevalencia de la subvariante BQ.1.1 es, hasta la semana epidemiológica 40 (que abarca del 3 al 9 de octubre de 2022) de 6% en el mundo y se ha detectado en 65 países, principalmente en Francia (19%), Estados Unidos (11%) Bélgica (9%), Suiza (9%) y Reino Unido (8%), según datos de la organización GISAID EpiCov, publicados por el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades.

Perro del infierno

En las publicaciones que circulan en redes sociales se afirma que la subvariante BQ.1.1 es conocida como “perro de infierno”, “sabueso infernal” o “cerbero”, supuestamente debido a su virulencia. Sin embargo, AFP Factual no encontró registro de que la OMS u algún otro organismo sanitario haya bautizado así a la variante.

En el portal de la OMS dedicado al seguimiento de variantes del coronavirus se lee que “los sistemas de nomenclatura establecidos para nombrar y rastrear los linajes genéticos del SARS-CoV-2 por GISAID, Nextstrain y Pango se siguen utilizando en círculos científicos y en la investigación científica, y así se continuará haciendo”.

Asimismo, se señala que la OMS convocó a representantes de las tres entidades y a otros expertos en nomenclatura virológica y microbiana y en materia de comunicación “para buscar denominaciones para las variantes que fueran fáciles de pronunciar y no generasen estigmas”.

Perro del infierno”, “sabueso infernal” o “cerbero” no se encuentran dentro de ninguna de las denominaciones del organismo.

En otras publicaciones (1, 2) se menciona que la denominación proviene del Instituto Robert Koch de Alemania, pero eso es falso. En sus reportes semanales sobre covid-19, la institución nunca se refiere a la subvariante BQ.1.1 de esa manera, y explica en su último informe: “la proporción de ciertas sublíneas de BA.5 (BF.7, BQ.1 y BQ.1.1), que la OMS clasifica como subvariantes bajo control de ómicron, sigue aumentando en Alemania, pero a un nivel muy bajo”.

BQ.1.1: ¿“resistente” a las vacunas?

Si bien la OMS reconoce que “hasta el momento no hay evidencia epidemiológica de que estos sublinajes tengan un riesgo sustancialmente mayor en comparación con otros sublinajes de ómicron”, sí recomienda que se sigan monitoreando y estudiando esas variantes.

Aunque no hay datos sobre la gravedad o el escape inmunológico de los estudios en humanos, BQ.1 está mostrando una ventaja de crecimiento significativa sobre otros sublinajes de ómicron circulantes en muchos entornos, incluyendo Europa y Estados Unidos, y por lo tanto justifica una estrecha vigilancia”, explica la OMS en su informe de octubre de 2022.

Para monitorear el virus de SARS-CoV-2, desde 2020 la organización cataloga a las variantes como Variantes de Interés (VOI) y Variantes de Preocupación (VOC), clasificación que permite priorizar el análisis de cada cepa.

Por ejemplo, la variante ómicron se encuentra entre las Variantes de Preocupación, pero la subvariante BA.5, que comprende cinco sublinajes, entre ellos el BQ.1.1, se encuentra bajo monitoreo desde el 7 de febrero de 2022, cuando se documentaron las primeras muestras.

La OMS también ha explicado que todos los virus, como el del SARS-CoV-2, mutan con el tiempo. “La mayoría de los cambios tiene poco o ningún impacto en las propiedades del virus. Sin embargo, algunos cambios pueden afectar sus propiedades, como la facilidad con la que se propaga, la gravedad de la enfermedad asociada o el rendimiento de las vacunas, los medicamentos terapéuticos, las herramientas de diagnóstico u otras medidas sociales y de salud pública”.

Al respecto, Mauricio Rodríguez de la UNAM precisó que aunque existen numerosas subvariantes de ómicron, no han sufrido tantos cambios como para representar una preocupación hasta el momento.

Estrictamente no estamos ante un escenario catastrófico porque no estamos frente a un virus nuevo; estamos frente a variaciones de la misma ómicron que, a su vez, son variaciones del virus original de Wuhan”, dijo.

El especialista también aclaró que las vacunas actuales siguen teniendo eficacia ante las nuevas subvariantes. “Las vacunas siguen siendo efectivas contra estas subvariantes de ómicron”, señaló.

Rodrigo Romero, secretario general de la Asociación Mexicana de Vacunología, coincidió tanto con el pronunciamiento de la OMS como con la efectividad de las vacunas existentes, y explicó a la AFP que “no se prevé un impacto importante en la protección contra la enfermedad grave”.

Rodríguez destacó que, sin importar el tipo de variante que aparezca, el contagio se previene de la misma manera: “con cubrebocas, ventilación y sana distancia. Ahora que estamos viendo mucha influenza, mucho virus sincicial respiratorio y muchos catarros hay que hacer énfasis en que la gente se aísle cuando esté enferma y que use cubrebocas en espacios cerrados o cuando esté cerca de otras personas”.

*Esta verificación fue realizada con base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

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