Esta foto no muestra un “vacío en el espacio”, sino una nube de gas y polvo que esconde estrellas

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Una fotografía de un supuesto vacío en el espacio, con un tamaño de cientos de millones de años luz, ha sido compartida cientos de veces en redes sociales al menos desde el 14 de agosto de 2020 y resurgió en julio de 2022. En realidad, la imagen muestra una nube molecular, formada de gas y polvo, que absorbe la luz y oculta las estrellas detrás de ella, las cuales aún se pueden apreciar con instrumentos infrarrojos.

“Hay un vacío en el espacio tan grande que, si lo cruzaras, no te toparías con nada durante 752,536,988 años”, dicen las publicaciones en Facebook (1, 2, 3) y Twitter (1, 2). Algunas señalan que ese tiempo sería equivalente a “más de 200 millones de años luz”.

La fotografía, acreditada a la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (Nasa), muestra una zona oscura rodeada de estrellas.

Captura de pantalla de un tuit hecha el 1 de agosto de 2022

También circulan versiones en inglés y portugués.

Una búsqueda inversa de la imagen en Google llevó a una entrada en el sitio web de la Nasa, publicada el 8 de octubre de 2017, en la que se explica que corresponde a la “nube molecular Barnard 68”, en la que “una alta concentración de polvo y gas molecular absorbe prácticamente toda la luz visible emitida por las estrellas de fondo”.

“El hecho de que no se vean estrellas en el centro indica que Barnard 68 está relativamente cerca, con mediciones que la ubican a 500 años luz de distancia” y con una anchura de medio año luz.

“No se sabe exactamente cómo se forman las nubes moleculares como Barnard 68, pero se sabe que estas nubes son en sí mismas lugares probables para que se formen nuevas estrellas”, añade.

Gonzalo Tancredi, doctor en astronomía y miembro de la Unión Astronómica Internacional, explicó a AFP Factual que “es totalmente incorrecto hablar de un vacío, de hecho está lleno de materia”.

“En el infrarrojo, a diferencia de la imagen en el espectro visible, la nube puede ser más transparente y por tanto se pueden observar algunas de las estrellas que están detrás”, señaló.

El Observatorio Europeo del Sur (ESO, por sus siglas en inglés) publicó el 2 de julio de 1999 una imagen de Barnard 68 en la que, por mediciones de color, se observan las estrellas detrás de la nube.

El ESO detalla que las nubes de este tipo están “compuestas mayoritariamente de hidrógeno molecular (H2) y, porque son demasiado frías, 99% de su masa es indetectable a la observación directa”.

Tancredi agregó que se les nombra “nubes moleculares gigantes” porque los gases que se encuentran ahí están en forma de moléculas y no átomos.