El director de la OMS, Tedros Adhanom, dando un discurso en modo remoto en la inauguración del Foro Público de la Organización Mundial del Comercio de 2021, el 28 de septiembre de ese año en Ginebra ( AFP / Fabrice Coffrini)

El virus de Marburgo fue identificado por primera vez en 1967 y aún no hay vacuna para prevenirlo

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El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, habría anunciado la aparición de un “nuevo virus” llamado Marburg, cuyos síntomas serían similares a los del covid-19 y para los que no habría vacuna, según publicaciones con más de 3.000 interacciones en internet desde finales de septiembre. Sin embargo, si bien es cierto que el virus de Marburgo aún no tiene vacuna para su prevención, este data de finales de la década de 1960 y su principal síntoma es una fiebre alta de más de 40°C.

“El jefe de la OMS lanza un nuevo virus, llamado Marburg. Los síntomas no se diferencian a los del covid. No hay vacuna, está en desarrollo ¿Te suena de algo? Evidentemente, este virus va a ser el responsable de la mortalidad de los venenos inyectados como vacunas del covid", se lee en varias entradas en Twitter (1, 2, 3), Facebook (1, 2) e Instagram (1) difundidas al menos desde el 29 de septiembre de 2021.

Captura de pantalla de una publicación en Twitter, realizada el 25 de octubre de 2021

En las publicaciones se adjunta un video de 45 segundos en el que el representante de la OMS informa en inglés sobre casos de contagio por el virus de Marburgo. “El virus de Marburgo es muy diferente al que causa el covid-19, pero muchos elementos de la respuesta para combatirlo son los mismos: aislar y tratar a las personas infectadas, rastrear y poner en cuarentena a sus contactos e involucrar a las comunidades locales en la respuesta. No hay ninguna vacuna aprobada contra el Marburgo, pero sí algunas en desarrollo”, dice Adhanom, sin referirse en momento alguno a que sea un virus nuevo.

La OMS informó el 9 de agosto del primer caso detectado en Guinea de la enfermedad provocada por el virus de Marburgo.

“Se han identificado y se les está dando seguimiento a unos 150 contactos, incluidos tres miembros de la familia y un trabajador de la salud, que han sido identificados como contactos cercanos de alto riesgo”, inicia el video según una traducción libre.

Una búsqueda cronológica en los canales oficiales de comunicación (1, 2, 3) de la organización mostró que el fragmento viralizado es un extracto de una conferencia de prensa de la entidad internacional, que reunió a sus altos funcionarios para dar cuenta del avance del covid-19 en la región y fue transmitido en Facebook el 11 de agosto de 2021.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó (2:43) en ese entonces que el Ministerio de Salud de Guinea había comunicado un caso de enfermedad por el virus de Marburgo en el suroeste del país. Según detalló Adhanom, se trataría de un hombre que falleció ocho días después por un conjunto de síntomas.

“Este es el primer caso conocido de Marburgo en África Occidental. La OMS y nuestros socios están apoyando al Ministerio de Salud de Guinea para investigar la fuente del brote, rastrear contactos e informar a la comunidad local sobre cómo protegerse”, indicó en esa rueda de prensa.

“Se han identificado y se les está dando seguimiento a unos 150 contactos, incluidos tres miembros de la familia y un trabajador de la salud, que han sido identificados como contactos cercanos de alto riesgo”, añadió.

“Nuevo virus”

La AFP se puso en contacto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y un portavoz de la entidad indicó, el 19 de octubre de 2021, que el contenido difundido en redes está fuera de contexto y que “la enfermedad no es nueva, se identificó por vez primera en 1967”.

“Tampoco es de la familia de virus del coronavirus, sino del Filoviridae”, agregó.

La enfermedad por el virus de Marburgo (EVM) es rara y grave. Es casi tan mortal como el ébola, al ocasionar una fiebre hemorrágica vírica de gravedad en el ser humano.

Sus principales síntomas son fiebre alta, dolores musculares, conjuntivitis, seguidos de malestar en la garganta, vómitos, diarreas, erupciones cutáneas y hemorragias.

La tasa media de letalidad de la enfermedad oscila en torno al 50%. Durante los últimos brotes, estas tasas han oscilado entre el 24% y el 88% en función de la cepa vírica y del tratamiento de los casos.

Como explican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, es un virus de ARN de la familia de los filovirus, afecta tanto a personas como a primates no humanos y se transmite por el murciélago de la fruta.

El caso informado en agosto de 2021 no es el primero registrado para esta enfermedad. Los brotes iniciales datan de 1967 y ocurrieron de forma simultánea en Alemania y en la antigua Yugoslavia, según el reporte cronológico de los CDC.

Se dieron en trabajadores de laboratorio que manipulaban monos verdes africanos importados de Uganda. En ese año, se registraron 31 casos en humanos, de los cuales siete fallecieron por el virus.

Una mujer junto a su hijo en el hospital David Bernardino en Luanda, Angola, para un examen tras un brote de la enfermedad de Marburgo, el 4 de abril de 2005 ( AFP / Florence Panoussian)

El especialista en inmunología comparada y miembro de la American Society for Virology (ASV) Juan More Bayona indicó a la AFP que la información del virus de Marburgo es limitada, pese a haber sido identificado hace más de 50 años, debido a que “la transmisión no es muy elevada, precisamente porque es una enfermedad que se transmite por sangre”.

Para More, la diferencia entre el virus de Marburgo y el SARS-CoV-2 es que el primero provoca una enfermedad hemorrágica y el segundo se transmite por vía respiratoria. Más bien, señala el experto, podría compararse con el virus del Ébola por la forma en que se transmite y el patrón de su evolución de los síntomas: “fiebre en la fase inicial viral, luego la digestiva [diarrea] y posteriormente la hemorrágica”.

“Puede haber un malestar inicial como todo problema viral. En una fase inicial, hay una respuesta inflamatoria del organismo que hace que haya fiebre. No hay muchos datos acerca de si hay una sintomatología respiratoria como el coronavirus, pero son dos virus distintos y, en algunos casos, se desarrolla una enfermedad hemorrágica por el virus de Marburg como problemas en la coagulación”, explicó el virólogo peruano.

Por su parte, el experto en virus respiratorios y socio de la Sociedad Mexicana de Salud Pública (SMSP) Andreu Comas García explicó a la AFP que los filoviridae y los coronavirus son virus muy diferentes por sus longitudes, características y ciclo de replicación, así como por la manera de ingresar y atacar el cuerpo.

Los filoviridae, cuyas proteínas a menudo están envueltas y tienen “forma de bastón o formas de S”, suelen “infectar todas las células del cuerpo y causar fiebres hemorrágicas. En cambio, los coronavirus son casi circulares”, indicó el investigador. “Los filoviridae se replican tanto y tan rápido dentro de una célula que la terminan explotando, por eso causan fiebres hemorrágicas, en cambio los coronavirus no hacen eso”, agregó.

El virólogo Comas señaló también que los síntomas de la infección por el virus de Marburgo son fiebre alta, por encima de los 40°C; dolor de cabeza, ojos y cuerpo, sobre todo las articulaciones; náuseas, vómitos y diarrea; y que luego comienza un cuadro de hemorragias.

“La fiebre y la diarrea son abundantes, no es como en el caso de coronavirus, que la diarrea es una diarrea leve y normalmente los pacientes hacen febrícula o fiebre que no llega a los 40 grados”, indicó.

Vacunas en desarrollo

Un reporte de la OMS del 7 de agosto de 2021 indica que a la fecha no se habían autorizado tratamientos ni vacunas para luchar contra la enfermedad del virus de Marburgo, y que el tratamiento mediante rehidratación oral o intravenosa y el abordaje de determinados síntomas ayudan a sobrellevarla.

Incluso, el documento señala que se podría probar algunos anticuerpos monoclonales desarrollados en laboratorio y “ciertos antivíricos que se han utilizado en estudios clínicos para tratar el ébola, como el Remdesivir y el Favipiravir”.

Además, en mayo de 2020, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) concedió una autorización de comercialización a las vacunas Zabdeno y Mvabea contra la EVM. Sin embargo, pese a que la segunda vacuna contiene un virus modificado para proteger de los virus filoviridae como el de Marburgo, “todavía no se ha demostrado su eficacia en ensayos clínicos”, indica la OMS.

La profesora asociada al Programa de Virología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile Vivian Luchsinger Farías explicó a la AFP que para el desarrollo de una vacuna contra el virus de Marburgo se requiere una mayor cantidad de infectados para analizar su efectividad; así como recursos económicos y humanos, pero “los brotes han sido pequeños”.

“Los estudios clínicos involucran varios cientos y después miles de personas para poder probarlos. Lamentablemente los que están dedicados al desarrollo de vacunas son laboratorios particulares y se preocupan por desarrollar vacunas que consideran que le van a generar buenos ingresos”, cuestionó la docente universitaria.

La doctora Luchsinger considera difícil que el virus de Marburgo se convierta en una pandemia porque se transmite por contacto y no por transmisión aérea, que es más complicado de controlar. “Se ha logrado contener este virus evitando el contacto con enfermos y fallecidos, y estableciendo estrictas medidas de control sanitario del personal médico”, añadió.

Además, la experta criticó la forma de referirse a las vacunas a través de redes sociales.

“Que los grupos antivacunas quieran pensar y decir que las vacunas son dañinas o que actúan como veneno no tienen ningún asidero, ninguna relación. Las vacunas no son veneno, las vacunas están hechas para salvar vidas y aunque produzcan efectos adversos en algunas personas, esos efectos adversos en la mayor parte solo producen más que molestías que pasan en un par de días”, aclaró.

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