Un hombre es vacunado contra el covid-19 en Medellín, Colombia, el 3 de octubre de 2021 ( AFP / Joaquin Sarmiento)

Es engañoso decir que la inmunidad natural contra el covid-19 es mejor que la obtenida por las vacunas

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“La inmunidad natural es mejor” que la generada por las vacunas, insisten usuarios en redes sociales ante el avance de las campañas de inoculación contra el covid-19. Sin embargo, expertos indicaron a la AFP que la natural “es buena, pero incierta” y no es excusa para evitar la vacunación, ya que ésta genera una respuesta inmune sin exponerse a los riesgos de la infección por SARS-CoV-2.

En Brasil, la posición se intensificó tras el viaje del presidente Jair Bolsonaro a Nueva York, para asistir a la Asamblea General de la ONU en septiembre. Mientras el mandatario, que afirma no haberse inoculado, tuvo un resultado negativo a covid-19 tras el traslado, su ministro de Salud, Marcelo Queiroga, con dos dosis, resultó positivo.

“El viaje de Bolsonaro y su comitiva a EUA demostró tres cosas: - La vacuna no funciona; - La inmunidad natural es la mejor; - El pasaporte de salud es solo una cuestión de control social nazi”, eran algunas de las afirmaciones que circulaban en redes (1, 2, 3, 4).

Ya en español, usuarios en Facebook sostienen: “¡¡¡LA INMUNIDAD NATURAL QUE NOS DIO NUESTRO CREADOR ES 7 VECES MEJOR!!!”, junto a una captura de pantalla donde se leen titulares sobre un estudio israelí que lo demostraría (1, 2, 3). Estas imágenes provienen de distintos sitios web que publicaron artículos al respecto, desde el 17 de julio de 2021 (1, 2, 3).

Captura de pantalla de una publicación en Facebook realizada el 6 de octubre de 2021

Sin embargo, aunque no exista un consenso sobre qué inmunidad es más robusta, expertos consultados por la AFP coinciden en que la vacunación es la mejor estrategia para contener la pandemia del covid-19, ya que ésta genera inmunidad sin exponer a los riesgos que trae la enfermedad.

Estudio en Israel

La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos indica que hay tres tipos de inmunidad: una innata, adquirida o pasiva. La primera es el sistema de defensas con el que se nace, la segunda es la que se desarrolla cuando se expone a un agente biológico (como un virus) y la última es la que terceras personas le dan a otros como en el caso de un feto, de una vacuna o de una transfusión.

En los artículos web que señalan que la inmunidad natural es mejor, se refieren a su vez a esta nota de un sitio israelí publicada el 13 de julio de 2021. Allí se señala que de acuerdo a información del Ministerio de Salud de Israel, las personas recuperadas del covid-19 tienen menos probabilidad de contagiarse que aquellas personas que fueron vacunadas.

Al buscar en inglés en Google las palabras “Israel estudio inmunidad natural”, se pudo llegar a este estudio preliminar sin revisión de pares, difundido el 25 de agosto de 2021 y realizado en Israel. Allí se concluye que “la inmunidad natural entrega una protección más duradera y más fuerte contra la infección, la enfermedad sintomática y la hospitalización causada por la variante delta del SARS-CoV-2” en comparación a la inmunidad adquirida tras dos dosis de la vacuna Pfizer.

Sin embargo, en el estudio se agrega: “Las personas que estaban previamente infectadas con SARS-CoV-2 y recibieron una sola dosis de la vacuna obtuvieron protección adicional contra la variante delta”.

Uno de los artículos difundidos en Facebook también cita este estudio, sin revisión de pares, difundido el 24 de abril de 2021. Allí se señala que la respuesta inmune de personas previamente contagiadas de covid-19 en comparación a aquellas que se vacunaron fue similar.

“Este estudio sugiere que tanto la vacuna BNT162b2 [Pfizer] como la infección previa por SARS-CoV-2 son efectivas tanto contra la posterior infección por SARS-CoV-2 como contra otros resultados relacionados con COVID-19. Esto pone en tela de juicio la necesidad de vacunar a las personas previamente infectadas recientemente (hasta seis meses)”, se señala al final del artículo.

¿Natural versus vacuna?

En relación a la inmunidad natural, obtenida por la infección del SARS-CoV-2, la viróloga chilena Vivian Luchsinger dijo que es “más completa porque el virus expone todos sus antígenos al replicarse en el infectado, generando una respuesta inmune frente a ellos. En cambio, en las vacunas esta exposición de antígenos es limitada”.

Pero lo anterior, agregó la viróloga, no quiere decir que exponerse a la infección sea mejor que la vacuna:

La epidemióloga brasileña Ligia Kerr coincidió: “Quienes tienen la enfermedad pueden desarrollar formas extremadamente graves y morir. Lo que queremos es no desarrollar la enfermedad”.

Más allá del riesgo de muerte por el covid-19, el médico infectólogo brasileño Evaldo Stanislau apuntó que la inmunidad natural funciona como una lotería. “No todas las personas responden bien, no todas generan anticuerpos y su duración podría ser fugaz”, dijo, agregando que lo anterior podría cambiar con la vacuna:

Anticuerpos

Por el momento, no hay certeza sobre cuánto perduran los anticuerpos generados por la vacuna ni tras haber pasado por la enfermedad del SARS-CoV-2.

Sin embargo, el infectólogo chileno Ricardo Rabagliati recalcó que la aplicación de más de una dosis de la vacuna puede prolongar el periodo de inmunización: “La infección natural se presenta en una oportunidad y la vacuna se coloca en varias dosis, por lo que se puede prolongar el efecto de la vacuna”.

“Hay que tener varias consideraciones al hacer esta extrapolación de que la enfermedad natural podría generar mejores anticuerpos. En realidad se desconoce cuánto tiempo duran los anticuerpos por la infección natural”, agregó Rabagliati.

Por otro lado, Kerr señaló que una persona que desarrolla una enfermedad leve “puede generar menos anticuerpos”. Añadió que la caída de anticuerpos neutralizantes (aquellos que se unen al virus para interferir en la infección) va asociada a una mayor posibilidad de reinfectarse.

En este estudio publicado en octubre de 2020, donde se analizó los anticuerpos de pacientes previamente infectados por covid-19, se concluyó que: “La severidad de la enfermedad estuvo asociada a una mayor cantidad de anticuerpos neutralizantes. Aún no está claro por qué las respuestas de anticuerpos neutralizantes se correlacionan con la gravedad de la enfermedad”.

Una mujer es inoculada contra el covid-19 por personal del Ministerio de Salud de Bolivia, en El Alto, el 17 de septiembre de 2021 ( AFP / Jorge Bernal)

Los expertos consultados también coincidieron en que la vacuna reduce en gran medida la posibilidad de un cuadro grave de la enfermedad.

Estrategia

Al comparar las dos formas de adquirir la inmunidad al covid-19, la vacunación se destaca por su eficacia y seguridad, indicó Kerr: “Ambas formas pueden generar inmunidad, pero la enfermedad tiene un índice de gravedad extremadamente alto, y el de la vacuna es muy bajo”. Respecto de esta última agregó que es “parte de una estrategia de salud pública para salvar vidas”.

Rabagliati concordó en que, comparando ambas formas de inmunidad, “no hay una mejor que otra”, y que es posible “controlar mejor la situación por medio de las vacunas con la posibilidad de dar dosis repetidas”.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos destacan que la población debe vacunarse contra el covid-19, incluyendo aquellas personas que ya se contagiaron porque se desconoce cuánto tiempo perduran los anticuerpos tras la enfermedad.

Asimismo, desde la Organización Mundial De la Salud (OMS) indican que el acceso equitativo a las vacunas es fundamental para terminar con la pandemia.

El Instituto Pasteur de Montevideo señala también que “para reducir circulación del virus y sus variantes es clave vacunarse pronto”.

*Esta verificación se realizó en base a información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

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