El proyecto para renovar el Código Penal argentino no tiene relación con la Reforma Judicial ni reduciría penas a delitos graves

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Publicaciones compartidas más de 2.000 veces en redes sociales desde principios de agosto aseguran que el proyecto para renovar el Código Penal de Argentina forma parte de la Reforma Judicial que recibió media sanción en el Senado el pasado 27 de agosto. También afirman que reducirá drásticamente las condenas de quienes cometan delitos graves. Lo cierto es que el proyecto del nuevo Código Penal no contempla las medidas incluidas en las publicaciones virales y tampoco se vincula con la Reforma Judicial impulsada por el gobierno de Alberto Fernández.

“Esto es la reforma judicial, más delincuente y asesino en la calle”, dice una publicación en Facebook acompañada por un meme en el que aparece una lista de delitos con sus supuestas penas de prisión de acuerdo al Código Penal vigente en Argentina y a la reforma prevista para el mismo.

“Argentina, acá está la reforma que quiere el Gobierno de los F.F. [Alberto Fernández y Cristina Fernández]”, se lee en otra publicación, en la que se asegura, por ejemplo, que los delitos por trata de menores pasarían de diez años de prisión mínima a cuatro. Y que los delitos de tortura y homicidio no recibirán condenas perpetuas.

En otra entrada en la que se alienta a salir a protestar y se incluye el meme sobre la reforma del Código Penal, los comentarios aluden a la Reforma Judicial.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook realizada el 28 de agosto de 2020

Las publicaciones virales confunden el proyecto para modificar el Código Penal vigente en Argentina, elaborado entre 2017 y 2019, con el proyecto de Reforma Judicial, presentado a fines de julio de 2020.

Reforma del Código Penal vs. Reforma Judicial

El proyecto para renovar el Código Penal, en elaboración desde la gestión del entonces presidente Mauricio Macri (2015-2019) y en tratamiento en el Senado desde mediados de 2019, aún no se ha convertido en ley y no contempla las reducciones de penas descriptas en el meme que se ha viralizado en redes.

El proyecto de Reforma Judicial, por su parte, fue presentado el pasado 29 de julio por el presidente, Alberto Fernández, y recibió media sanción en el Senado el pasado 27 de agosto.

La Reforma Judicial, que lleva el nombre de “Ley de organización y competencia de la justicia federal con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias”, implica una reorganización de la justicia y de las competencias de quienes la imparten, a través de la creación de la Justicia Federal Penal, con sede en la Ciudad de Buenos Aires, y la apertura de nuevos tribunales orales, fiscalías y defensorías en las provincias. Según Fernández, la reforma busca “garantizar el debido proceso, agilizar los juicios, e independizar la justicia del poder político”.

El proyecto ha generado rechazo en representantes de la oposición, que lo consideran “inoportuno”. También ha recibido críticas por el hecho de que Carlos Beraldi, abogado defensor de la actual vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, haya sido designado como asesor de la ley.

La Reforma Judicial ha sido asimismo cuestionada por sectores de la sociedad argentina a lo largo de agosto, mes en que el meme comenzó a circular. El día 17, una protesta convocada a través de redes sociales en todo el país presentó reclamos contra la prolongación de la cuarentena, vigente desde el 20 de marzo, y contra la reforma, entre otros. Una nueva protesta fue convocada para el 27 de agosto, día en que el proyecto se trató en el Senado y obtuvo media sanción.

Tras su media sanción en el Senado, el proyecto debe ser votado en la Cámara de Diputados. Al 31 de agosto no había fecha para la sesión.

Vista del Senado argentino, presidido por la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, durante la sesión en la que se discute la Reforma Judicial, Buenos Aires, 27 de agosto de 2020

El abogado argentino Hugo Wortman Jofre, presidente de la Fundación Poder Ciudadano, confirmó a AFP Factual que el proyecto de reforma del Código Penal y el proyecto de Reforma Judicial no están relacionados. “Lo que se debatió el 27 de agosto es la ley de organización de la justicia o reforma de la organización de la justicia, donde se discute de qué manera organizan los jueces su trabajo y de qué forma se distribuyen las competencias”, dijo, agregando que en este debate tiene un rol protagónico el Código Procesal Penal, que regula los procesos penales, pero no el Código Penal, que reúne las leyes sobre faltas y delitos. “Son dos cosas distintas”, remarcó.

El Código Penal argentino

El Código Penal vigente en Argentina comprende las normas jurídicas en materia de penas y delitos. Data de 1921 y ha sido modificado numerosas veces a lo largo de los años.

En febrero de 2017, se formó la Comisión para la Reforma del Código Penal de la Nación, para elaborar un anteproyecto de ley de reforma y actualización integral del Código Penal que concentre toda la legislación penal del país en un cuerpo normativo único.

En marzo de 2019, el anteproyecto fue elevado por el Poder Ejecutivo de la Nación al Congreso e ingresó para su tratamiento a la Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado el 4 de junio de ese año.

La Reforma incluye 220 artículos, con los que el nuevo Código sumaría 540. Entre las nuevas normativas propuestas se encuentra la ampliación de la jurisdicción de la Justicia argentina para investigar delitos de corrupción, restricciones a la libertad condicional en caso de reincidencia, y la elevación de escalas penales por abuso sexual, grooming y tenencia ilegal de armas de fuego, entre otras.

En total hubo seis reuniones durante 2019 para tratar el anteproyecto. Al 27 de agosto de 2020 las mismas no se han retomado, por lo que a esa fecha no hay novedades respecto.

AFP Factual ya verificó las afirmaciones de este meme sobre los supuestos cambios propuestos en el proyecto de reforma del Código Penal en Argentina. La publicación aseguraba que la reforma eliminaría las condenas a prisión perpetua en el país y reduciría drásticamente las penas de quienes cometan delitos como trata de menores y narcotráfico. En realidad, el nuevo Código Penal sigue contemplando penas de prisión perpetua para delitos de homicidio y tortura, y no solo no disminuye las condenas por delitos de trata de menores, proxenetismo, robo con armas y narcotráfico, sino que en algunos casos las aumenta.

En resumen, el proyecto para renovar el Código Penal de Argentina, que aún no ha sido aprobado, no tiene relación alguna con la Reforma Judicial, que recibió media sanción en el Senado el pasado 27 de agosto.