El mensaje viral sobre el derribo de presas en España no distingue azudes de grandes embalses

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Un vídeo con imágenes del derribo de presas para el agua ha sido compartido más de 7.900 veces en redes sociales desde finales de septiembre de 2022 con un mensaje que dice que su demolición contribuye a la desertización y la sequía en España. Pero la publicación no aclara que no es lo mismo un gran embalse que un azud, una pequeña presa que aprovecha un curso fluvial. España no derriba de forma general los primeros, explicaron expertos, sino los obstáculos fluviales para mejorar el ecosistema del río, lo que no aumenta la desertización.

“EL DERRIBO DE PRESAS EN ESPAÑA demuestra que los gobiernos, de cualquier signo político, trabajan para la DESERTIZACIÓN de nuestras tierras”, dice este tuit que incluye el vídeo, de más de un minuto de duración, en el que aparecen máquinas quitando construcciones en ríos junto a titulares sobre diferentes presas demolidas en los últimos años. “Sequía lo llaman”, concluye el tuit.

El vídeo circuló en Twitter, Facebook, TikTok y Telegram con mensajes similares y referencias a la sequía en España. Esta página web, por ejemplo, tituló: “RTVE presume de la demolición de presas en España tras quejarse de la falta de agua”.

Captura de pantalla de un tuit, realizada el 11 de noviembre de 2022

España sufre una sequía histórica tras encadenar durante el verano boreal varias olas de calor extremo, que siguieron a un invierno con pocas precipitaciones. Según el último informe disponible del Ministerio español para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a fecha de publicación de este artículo, la reserva hídrica del país se encontraba al 32,5% de su capacidad, aunque el ministerio actualiza los datos diariamente. La situación de los embalses y la producción de energía hidroeléctrica de España puede consultarse aquí.

Las noticias del vídeo viral

La secuencia compartida por los usuarios muestra diferentes imágenes y titulares de periódicos españoles sobre el derribo de presas, cuyos motivos para la demolición explican los propios artículos: las obras estaban en desuso, llenas de lodo y no de agua, había caducado su concesión de explotación o se consideró necesaria su retirada para mejorar el hábitat fluvial.

El inicio del vídeo viral toma sus imágenes de una grabación subida a la plataforma Vimeo en 2012, que muestra la retirada de un azud (barrera realizada por el hombre en los ríos para aprovechar de diversas formas el agua) en el río Bernesga, en León. En el segundo 15 del vídeo, otras imágenes muestran el derribo de la presa de Yecla (en Yeltes, Salamanca) en 2018, que estaba en desuso y modernizaba un antiguo azud, según la prensa regional.

Se derriban los azudes, que no afectan a la sequía

El ingeniero español Francisco Flores, vicepresidente de la Sociedad Española de Presas y Embalses (SEPREM), definió en conversación telefónica con AFP Factual el 14 de noviembre de 2022: “Se llama presa a cualquier obstáculo que hay en un río”. Las presas se construyen “para guardar el agua”, simplificó.

Entre las presas, los embalses, especialmente los que tienen “gran capacidad de almacenamiento”, también sirven “para adaptarse a la gran variabilidad de caudal que tienen los ríos, tanto entre estaciones como entre años húmedos y secos”, señaló, por su parte, Raúl Sánchez Calvo, profesor del departamento de Ingeniería Agroforestal de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas (ETSIAAB), de la Universidad Politécnica de Madrid, en conversación telefónica el 11 de noviembre de 2022.

“En absoluto en España se derriban presas y embalses en uso”, contestó por correo electrónico a las preguntas de AFP Factual César Rodríguez, secretario general de la Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos (AEMS) - Ríos con Vida, en lo que coincide con Flores: “No se están derribando las presas”.

Sánchez Calvo expuso: “Distinguiría el concepto de gran presa y el concepto de azud”. “La presa como tal tiene una gran capacidad de embalse” de agua, mientras que los azudes “son pequeñas presas” cuyo objetivo tradicionalmente era captar el líquido, aprovechando en ocasiones un salto de agua para su construcción. Son lugares en los que “antiguamente había un molino”, por ejemplo, recordó el experto.

César Rodríguez destacó que son esos azudes “los que se están eliminando”. “Son pequeños obstáculos”, señaló, “que estaban en desuso, ruinas que se han abandonado en los ríos”. Esas pequeñas barreras pueden causar o agravar inundaciones, según Rodríguez, de ahí la necesidad de su eliminación. Los artículos señalados en el vídeo viral se refieren a la retirada o demolición de esos obstáculos, no de grandes embalses.

Pero ¿puede agravar la sequía la demolición de esas barreras en los ríos? “Si se están derribando cosas muy pequeñas, con poca incidencia, por riesgo o porque estén en mal estado, va a afectar muy poco”, contó Flores a la AFP. En palabras de Sánchez Calvo, un azud “no almacena agua entre períodos secos y húmedos” como sí hace una “gran presa”, necesaria en España “para regular los recursos hídricos”, ya que los caudales de los ríos cambian mucho por las diferencias estacionales.

“Hubo una época en la que en determinados lugares, sobre todo lugares rurales, había autoabastecimiento” energético, que aprovechaba un salto de agua en un río, por ejemplo. “Como nuestro nivel de electrificación [actual] es muy alto y llega a casi todos los lugares de España”, ese tipo de estructuras “no es necesario”, explicó el profesor de ingeniería. Por su parte, el directivo de SEPREM añadió: “Hay que mirar los grandes sistemas, los grandes abastecimientos” como son los embalses, que tienen “la capacidad de guardar el agua cuando no llueve”. En ese sentido, para Francisco Flores: “El sistema es robusto”.

Sobre la necesidad de derribar azudes, César Rodríguez, de Ríos con Vida, explicó:

Añadió: “Presas, azudes y otros obstáculos impiden o perturban los flujos naturales de agua, sedimentos, nutrientes y energía claves para el funcionamiento ecológico y fundamentales para que puedan proporcionar los servicios ecosistémicos que la humanidad ha venido aprovechando desde tiempos inmemoriales”.

Uno de los “principales obstáculos” para “el buen estado de las masas de aguas continentales”, apuntó Rodríguez, “es que los ecosistemas fluviales europeos están gravemente fragmentados por barreras artificiales”. La Estrategia sobre Biodiversidad de la Unión Europea incluye entre sus objetivos de restauración de la naturaleza la recuperación de conectividad fluvial.

En Europa, calcula el experto, “hay más de un millón de barreras troceando los ríos. En España solo inventariadas puede haber cerca de 30.000”, pero “se sigue trabajando en su inventario y caracterización”.

“Desde hace mucho tiempo se están eliminando todo ese tipo de artefactos”, señaló de su lado Sánchez Calvo. “Por otra parte, las presas [grandes] son obras que se tienen que adaptar”, matizó, por lo que es necesario “revisar sus organismos de evacuación, los aliviaderos, si están vigentes conforme a las características que podrían tener ahora mismo”. “Se hacen reformas porque el clima está cambiando”, amplió el experto, que apuntó al aumento de lluvias torrenciales.

“Si se derribaran presas en uso, naturalmente, habría que buscar alternativas para el suministro de agua para el riego, la industria o el abastecimiento que proporcionan actualmente. No es el caso”, concluyó Rodríguez.