Biden no declaró la emergencia energética en junio de 2022, invocó ley para impulsar energías limpias

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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no decretó la emergencia energética en el país a diferencia de lo que dicen publicaciones que han sido compartidas más de 200 veces en redes sociales desde el 7 de junio de 2022. Las entradas incluso sostienen que la decisión del gobernante fue por “fallas del sistema”. Lo cierto es que lo que hizo Biden en junio pasado fue invocar el Acta de Producción de Defensa, que se enmarca, según expertos consultados por la AFP, en un intento de su administración por estimular la producción de energías limpias.

¡El Karma, los EEUU en crisis energética!”, “Decretan en EE.UU. emergencia energética por fallas del sistema”, dicen las entradas publicadas en Facebook (1, 2) y Twitter (1, 2). Algunas están acompañadas de una foto de Biden y un tuit del mandatario con fecha 6 de junio de 2022: “Debido a nuestras acciones el año pasado, 2021 marcó el mayor despliegue de energía solar, eólica y baterías en la historia de Estados Unidos. Hoy, me baso en ese progreso al autorizar el Acta de Producción de Defensa para reducir los costos de energía, fortalecer la red eléctrica y crear empleos bien remunerados”.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook, realizada el 25 de julio de 2022

El Acta de Producción de Defensa (DPA, por sus siglas en inglés) es una norma federal que fue aprobada en 1950 en el contexto de la guerra de Corea (1950-1953) y la Guerra Fría. Según recoge la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), la DPA es “la principal fuente de las autoridades presidenciales para agilizar y expandir el suministro de materiales y servicios de la base industrial estadounidense necesarios para promover la defensa nacional”. 

El 6 de junio de 2022, Biden invocó la DPA para acelerar la producción de energía limpia en pos de combatir el cambio climático. El mandatario también suspendió durante dos años los aranceles sobre las importaciones de ciertos componentes de paneles solares fabricados en Camboya, Malasia, Tailandia y Vietnam.

La secretaria de Energía, Jennifer M. Granholm, señaló en su momento que el objetivo de la orden es que Estados Unidos sea “independiente” en energía limpia, lo que permitiría crear empleos “bien remunerados y reducir los costos de los servicios públicos”.

En febrero de 2022 el Departamento de Energía publicó un informe sobre su estrategia “para asegurar la cadena de suministro para una transición robusta de energía limpia”. El plan es parte de una estrategia del gobierno para impulsar la producción de energía solar y eólica, así como la manufactura de vehículos eléctricos.

Impulsar empresas nacionales

AFP Factual contactó a la analista de energía y seguridad Patricia Schouker, quien señaló que “Biden recurrió al Acta de Producción de Defensa para impulsar a las empresas nacionales”. Esta norma se activó en 2020, durante la pandemia del coronavirus cuando el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la utilizó para obligar a las empresas a fabricar material médico. También en mayo de 2022 el gobierno de Biden la invocó para “acelerar la entrega de materias primas” que se precisan para fabricar leche en polvo para bebé tras la escasez de este producto en Estados Unidos.

Schouker recordó que la actual administración ha defendido la política de “impulsar la producción nacional de paneles solares, bombas de calor, aislamiento de edificios, celdas de combustible y transformadores de energía” y así “reducir los ‘riesgos de la red eléctrica [estadounidense]’".

Sin embargo, que esta ley se haya autorizado no quiere decir que el país norteamericano se encuentre en un estado de emergencia energética. Schouker señaló que las publicaciones que mencionan eso suponen “desinformación obvia que se dirige a una audiencia que no es experta en energía [porque] no estamos en un estado de emergencia energética”.

No podemos hablar de una crisis energética en Estados Unidos. Los precios de la gasolina son más altos de lo habitual, pero no estamos en desabastecimiento y nadie habla de racionamiento”, comentó la analista.

Henry Lee, director del Programa de Medio Ambiente y Recursos Naturales e investigador asociado principal de Harvard Kennedy School, dijo a la AFP que “Estados Unidos no está en estado de emergencia energética, aunque el presidente Biden está considerando declararlo”.

Con ello coincidió Mark Finley, miembro de energía y petróleo global en el Instituto Baker de la Universidad de Rice, quien explicó a la AFP que Biden “ha invocado el Acta de Producción de Defensa para estimular la producción nacional de energía limpia”. 

Un representante de la Administración de Información Energética del Departamento de Energía de Estados Unidos comentó a la AFP que la invocación de Ley de Producción de Defensa en este caso establece que “los suministros de energía domésticos deben aumentarse mediante la dependencia de fuentes de energía renovables (incluidas las fuentes de energía solar, geotérmica, eólica y de biomasa), tecnologías de almacenamiento y distribución de energía más eficientes y medidas de conservación de energía”.

Aseguró: “Biden ha dicho que el cambio climático es una ‘emergencia’, pero no ha hecho una declaración de emergencia al respecto”.