Verdades y falsedades durante la primera fase de la campaña electoral de Uruguay

El pasado 30 de junio se celebraron en Uruguay las elecciones internas (primarias). Los votantes de cada partido político eligieron a los candidatos que irán en busca de la banda presidencial en las nacionales del 27 de octubre y en una eventual segunda vuelta el 24 de noviembre. AFP Factual recogió las declaraciones de siete de los 28 precandidatos en temas que van desde el aborto a la educación, pasando por el desempleo, los homicidios y el agro, para identificar su veracidad.

Educación 

1 - ¿Sólo 20% de los niños pobres terminan la educación secundaria?

En el primer debate público entre precandidatos a la Presidencia de Uruguay en 25 años, el 13 de junio pasado, el precandidato (y luego ganador de la interna) por el liberal Partido Colorado, Ernesto Talvi, sostuvo que “la mitad de los chiquilines [niños] que nacen en el país, nacen en los cinturones de pobreza que rodean a todas las periferias pobres urbanas, solo 19 de 100 terminan el liceo”.

La afirmación es verdadera, si se considera a los jóvenes del quintil más pobre, de 21 a 23 años. Según el Mirador Educativo del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd), organismo independiente de referencia que sistematiza los datos oficiales sobre educación en el país, solo el 19,3 % de los jóvenes de 21 a 23 años del quintil más pobre terminó el liceo en 2018.

Captura de pantalla del sitio web del Mirador Educativo hecha el 15 de julio de 2019

Pero la afirmación es falsa si se considera a los jóvenes más pobres de 18 a 19 años, la edad considerada de “egreso oportuno” del sistema educativo, sin ningún año repetido o de abandono. Según las estadísticas del INEEd, solo el 15,3% de los jóvenes de esa edad del quintil más bajo terminó la educación secundaria en 2018. 

Captura de pantalla del sitio web del Mirador Educativo hecha el 15 de julio de 2019

2 - ¿Cuántos estudiantes abandonan secundaria?

Dos semanas después, en el segundo debate el 25 de julio pasado, el entonces precandidato por el centroderechista Partido Nacional Jorge Larrañaga aseguró (min. 8’23): “Si tenemos que cuatro de cada 10 [estudiantes] termina el liceo [educación secundaria], seis de cada 10 quedan a la vera del camino”. 

La afirmación también es verdadera si se considera a todos los jóvenes de 21 a 23 años. Según el Mirador del INEEd, en 2018, el 42,7% de los jóvenes de esa edad terminó sexto año de liceo.

Sin embargo, si se miran datos de años anteriores, los resultados han mejorado levemente. En 2006, el porcentaje de jóvenes que terminaba la educación secundaria era menor: solo el 32% de los estudiantes de 21 a 23 años, según el Mirador. 

Pero la afirmación de Larrañaga es falsa si se considera a todos los estudiantes en la edad “oportuna” para culminar secundaria, de 18 a 19 años. Según el INEEd, solo el 30,4% de los jóvenes de esa edad terminó el liceo en 2018.  

En 2015, cuando se inició el gobierno del actual presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, el organismo rector de la educación, la Administración Nacional de Educación Pública, se había propuesto como meta para el quinquenio alcanzar para la educación secundaria un nivel de egreso del 75% de los alumnos. “No resulta previsible que lo anterior se revierta en el corto plazo, teniendo en cuenta el lento ritmo de variación del indicador”, concluye el análisis del INEEd. 

Empleo

1 - ¿Cuántos puestos de trabajo se perdieron durante el actual gobierno de Vázquez?

El aumento del desempleo durante el actual período de gobierno en Uruguay ha sido tema de campaña y se han manejado cifras dispares. 

Por un lado, el vencedor de la interna del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, habló en 2018 de 40.000 puestos de trabajo perdidos. El ganador de las primarias del izquierdista Frente Amplio (oficialista), Daniel Martínez, coincidió con Lacalle Pou en esa cifra que reiteró a medios uruguayos.

Por otro lado, el empresario Juan Sartori, entonces también precandidato por el Partido Nacional, habló en CNN de 50.000 empleos perdidos para un período similar. La cifra coincide con la que dio el presidente de la central sindical de trabajadores Pit-Cnt, Fernando Pereira, a la prensa local.

Además, Talvi y Larrañaga han dicho, en los debates en que cada uno participó y durante la campaña electoral, que durante los últimos cuatro años se perdieron 60.000 puestos de trabajo. 

Los datos que se utilizan para medir la situación del mercado laboral son estimaciones con base en la Encuesta Continua de Hogares que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE). Debido a la volatilidad mes a mes, estas estimaciones tienen un margen de error alto. Para realizar una estimación, los economistas del país suelen utilizar la tendencia-ciclo, una señal de esa volatilidad. En base a la tendencia-ciclo se evalúa la pérdida de empleos.

Los últimos datos del INE disponibles antes de las elecciones del 30 de junio correspondieron a abril. Los mismos indicaban que la tasa de desempleo de Uruguay se ubicó en el 8%. Al mismo tiempo, la tasa de actividad, que tiene en cuenta a las personas que trabajan y las que están buscando empleo, alcanzó el 61,5%.

Tomando en cuenta las cifras de la Encuesta Continua de Hogares desde el último pico de empleo, en septiembre de 2014 y los números de abril de 2019, y con la consulta previa a economistas de dos estudios diferentes, AFP Factual determinó que, siguiendo la estimación de la tendencia-ciclo, en ese lapso de tiempo desaparecieron 50.000 empleos.

También consultado, el economista Aldo Lema explicó que si se comparan las tasas de empleo y la población en edad de trabajar de mayo de 2014 con mayo de 2019, la estimación también arroja unos 50.000 empleos perdidos.

Lema indicó que también se podría comparar mayo de 2019 con diciembre de 2014, cuando se produjo un máximo de empleo, lo que dejaría un resultado de 64.000 puestos de trabajo menos. Sin embargo, esta comparación “no debe usarse porque está distorsionada por la estacionalidad”, ya que diciembre es un mes de “alta ocupación” debido al comienzo de la temporada turística por el verano austral.

2 - PBI y consejos de salarios

Durante el debate del 25 de junio, la precandidata por el Frente Amplio Carolina Cosse presentó gráficas del Producto Bruto Interno (PBI) y de los salarios reales, comparando el escenario previo y posterior a la instalación de los consejos de salarios en Uruguay. Cosse sostuvo: “Más trabajo, pero no a costa de salario ni de derechos. Los Consejos de Salarios funcionan desde 1943 y se interrumpieron dos veces: durante la dictadura y en 1992, durante el gobierno del Partido Nacional”. 

Luego, mostró una gráfica que comparaba el crecimiento del PBI del Uruguay con el aumento del salario real. “Aquí ven lo que pasó: este es el período sin consejos de salarios, donde aumenta el PBI y los salarios reales bajan. Este es el período del Frente Amplio. Aumentan el PBI y los salarios. Acá, hay dos modelos de país. Cuando aumentan los salarios, aumentan las jubilaciones porque están vinculados”, afirmó sobre el minuto 10:30 de este video.

La gráfica muestra que en el período 1993-2004, el PBI aumenta 15,23% mientras que el salario real se reduce 21,43%. A su vez, en el período 2005-2018, el PBI crece 67,19% y el salario real aumenta 54,11%.

Gráfico proporcionado por el equipo de campaña de Carolina Cosse

¿Esos porcentajes son reales? Sí. La entonces precandidata utilizó los datos del Índice Medio de Salarios elaborado por el INE para medir los cambios en el salario real y los Informes de Cuentas Nacionales, del Banco Central del Uruguay, para recoger la información sobre el desarrollo del PBI.

AFP Factual consultó a economistas de dos estudios diferentes, quienes también confirmaron que lo dicho por Cosse es verdadero.

Salud sexual y reproductiva

Desde que se despenalizó el aborto en Uruguay, ¿se acabaron las muertes por aborto clandestino?

Durante el primer debate entre precandidatos a la Presidencia, el comunista Óscar Andrade (Frente Amplio) dijo: “Ni el publicista más inspirado de la oposición puede decir que hay década perdida. Alcanza con ver que no hay aborto clandestino porque la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo a partir del impulso de la agenda de derechos de los gobiernos del Frente Amplio”.

Semanas más tarde y en otro debate, Cosse, también del oficialismo, volvió a mencionar este tema: “Desaparecieron las muertes maternas por abortos clandestinos”.

Pero, ¿el aborto clandestino y las muertes maternas asociadas realmente dejaron de existir en Uruguay?

Las afirmaciones son falsas. Desde que entró en vigencia la despenalización del aborto, según los datos del Ministerio de Salud Pública, hubo dos muertes por abortos realizados fuera del sistema de salud, en 2013 (informó la secretaría a AFP Factual) y en 2016. La Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) entró en vigencia en noviembre de 2012

Francisco Coppola, ginecólogo y profesor agregado de la clínica Ginecotocológica A de la Universidad de la República y expresidente de la Sociedad Ginecotocológica del Uruguay, dijo a AFP Factual que desde que la despenalización del aborto existe hubo “dos muertes, (...) un nivel muy bajo para la estadística”, y que se debieron a “complicaciones de abortos realizados fuera de la ley”.

Muertes hubo. En 2013 hubo una y en 2016, otra. Fueron casos marginales, los dos se dieron fuera del sistema de salud”, aclaró Coppola, quien explicó que después de la aplicación de la ley que despenalizó el aborto la mortalidad materna bajó un 50%. 

La ginecóloga Ana Visconti, responsable del Área Programática de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud Pública, dijo a AFP Factual que “no se puede afirmar” que en Uruguay dejó de existir el aborto clandestino debido a que el gobierno no lleva un registro de los mismos y porque luego de entrada en vigencia la ley “hubo dos casos de muerte materna por aborto en condiciones de riesgo”. 

Gráfico de 2017 proporcionado por el Ministerio de Salud Pública

Según Visconti, los abortos ilegales han “disminuido francamente” desde que en 2001 empezó a trabajar el grupo Iniciativas Sanitarias contra el aborto provocado en condiciones de riesgo.

En conclusión, es falso que desde que en Uruguay se despenalizó la IVE desaparecieron los abortos clandestinos y las muertes maternas por esta causa, aunque sí disminuyeron de forma considerable.

Seguridad

¿En Uruguay ocurre un homicidio cada 20 horas?

Larrañaga sostuvo en el debate: “Tenemos un homicidio cada 20 horas, una rapiña cada 20 minutos”.

Según los datos del Observatorio de Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior (MI), durante 2018 hubo 414 homicidios. El promedio es de 0,94 homicidios por día, un resultado cercano a la cifra mencionada por Larrañaga.

En cuanto a las rapiñas, el Observatorio recoge tanto los delitos consumados como las tentativas denunciadas. Teniendo en cuenta esta información, durante el año pasado se registraron 29.904 rapiñas, de las cuales 27.798 se consumaron. Si tomamos el dato total, hay un promedio de 1,13 rapiñas cada 20 minutos. Considerando solo las consumadas, el dato es de 1,05 en 20 minutos. Ambas cifras se aproximan a los dichos de Larrañaga, por lo que su afirmación es verdadera.

Por su parte, Talvi sostuvo: “Estamos en epidemia de homicidios según la OMS y en el cuarto lugar mayor en homicidios en América Latina”.

La tasa de homicidios de 2018 fue de 11,8 cada 100.000 habitantes según los datos oficiales del MI. Esta cifra coloca a Uruguay en la posición número 13 en América Latina y en la cuarta ubicación en América del Sur con mayor tasa de homicidio, según el balance de la fundación InSight Crime, que se dedica a investigar y analizar la situación del crimen en América Latina.

Por lo tanto, ese fragmento de su afirmación es falsa.

A su vez, como ya verificó AFP Factual, es falso que la OMS utilice de manera oficial la expresión “epidemia de homicidios”.

Agro

¿En Uruguay cierra un tambo cada 40 minutos?

En Uruguay “no hay un clima favorable a la inversión: (...) un tambo cada 40 minutos está cerrando”, sostuvo Larrañaga durante el debate con Cosse el 25 de junio pasado.

Un día después, Larrañaga reconoció que se había equivocado. Durante una transmisión en vivo en Facebook, afirmó que quiso decir que en Uruguay cierra un tambo cada 40 horas. Pero luego también se desdijo y aseguró, una vez actualizada la información, que está “desapareciendo un tambo cada 24 horas”. Larrañaga también se equivocó en este caso. 

Según las estadísticas del Instituto Nacional de la Leche (Inale) transmitidas a la AFP (en base al registro en el Fondo de Financiamiento y Desarrollo Sustentable de la Actividad Lechera, que nuclea a la mayoría de los tamberos), hasta el 31 de mayo pasado había 2.377 productores contra 2.448 al cierre de 2018.

Comparando las cifras, se obtiene un promedio de un tambo menos cada 2,12 días.

Si se mira la producción con escala histórica, a 20 años, con algunas excepciones [por ejemplo en 2015 y 2016], la producción ha aumentado de manera sostenida y, al mismo tiempo, los productores y el área de producción han decrecido de manera sostenida, en un proceso de concentración. La desaparición de productores es preocupante”, explicó a la AFP Gabriel Bagnato, gerente general del Inale.

Por lo tanto, la afirmación de Larrañaga sobre la desaparición de “un tambo cada 24 horas”, si se observan los datos de los primeros cinco meses de 2019, es falsa: cierran menos tambos que los que mencionó el integrante del Partido Nacional.

EDIT 17/07/2019: Corrige antepenúltimo y último párrafo. La cifra correcta de reducción es de un
tambo cada 2,12 días promedio.