Un sitio publicó una nota falsa a partir de una columna de opinión de un reconocido sitio de noticias (Facebook/AFP) ((Facebook / AFP))

¿Se privatizó el agua en México? Es falso

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Unas notas generadas a partir de una columna de opinión, donde se aseguró que el presidente de México había privatizado el agua en el país mientras que todos los ciudadanos prestaban atención al Mundial de Rusia 2018, se convirtieron en contenido viral en redes sociales provocando molestia entre los usuarios de internet. El gobierno federal mexicano tuvo que pronunciarse al respecto, afirmación que se contrapone con el análisis de algunos activistas.

Dos portales de internet, (anonymousweb.mx  e informativomxm.blogspot.com), retomaron datos de una columna de opinión publicada en Sin Embargo, un sitio de noticias reconocido en México; a raíz de ésta se replicó la idea que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, había aprobado la privatización del agua.

Una de las notas se titula “¡Sorpresa! Mientras los mexicanos festejan el triunfo del Tri, Peña Nieto firma privatización del agua”; sin embargo, esto es falso. Los decretos que sí firmó el presidente de México se signaron el 5 de junio, mientras que el partido de fútbol entre la selección mexicana y la alemana para el Mundial de Rusia se llevó a cabo el 17 de junio, día en que circularon las noticias falsas. Además, aunque se abre la posibilidad a concesiones para la explotación del agua, en los documentos no se indica la posibilidad de privatización.

Las publicaciones en Facebook, de dichos sitios, suman más de 51.800 compartidos. En tanto, otras imágenes y videos donde usuarios rechazan la supuesta privatización del agua se han vuelto virales en Twitter.

¿Qué dicen los decretos?

La fotografía utilizada para ilustrar las notas falsas que relacionan el partido del Mundial 2018 con la supuesta privatización del agua es verdadera, pero corresponde al 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, cuando el presidente de México, Enrique Peña Nieto, firmó los 10 decretos de reserva de agua.

Los decretos de reserva de agua buscan que 295 de las 757 cuencas –sitios donde llega el agua de ríos o lagos– de México preserven el recurso para el ecosistema y el uso humano con proyección a 50 años. Para ello, los espacios de veda, donde estaba prohibida la concesión del líquido, se convierten en reservas donde se permite la explotación del agua por “interés público”.

De acuerdo con uno de los decretos, en el artículo 6 de la Ley de Aguas Nacionales el poder Ejecutivo puede ejercer la modificación o supresión de zonas de reserva de aguas nacionales si existe “interés público”, mismo que se entiende en el artículo 7 de la misma ley como “el control de la extracción y de la explotación, uso o aprovechamiento de las aguas superficiales y del subsuelo; la incorporación plena de la variable ambiental y la valoración económica y social de las aguas nacionales”.

El 6 de junio, el Diario Oficial de la Federación (DOF) –donde se presenta todo lo aprobado por el poder Ejecutivo– publicó 10 decretos, 9 de ellos relacionados con las especificaciones por las que se suprimen las zonas de veda existentes en distintas cuencas hidrológicas.

El decreto restante habla sobre cómo se establecerá una zona de reserva para uso doméstico, público urbano y ambiental, del río Papaloapan, y especifica en su artículo sexto: “Los volúmenes disponibles, no comprometidos por medio de las reservas parciales se podrán explotar, usar o aprovechar mediante título de concesión o asignación”.

Choque de opiniones.

La organización Agua para todos, grupo integrado por más de una treintena de organizaciones e instituciones especializadas en la gestión del agua, entre las que destacan la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y Greenpeace, ha asegurado que los decretos “abren la puerta a una privatización”.

Los decretos, de acuerdo con la organización Agua para todos, además de “abrir la puerta” a la privatización del agua vulnera los derechos de los pueblos indígenas. A través de un comunicado indica que los decretos “van a permitir a la Conagua garantizar los volúmenes de agua que están exigiendo las empresas mineras, petroleras y privatizadoras de sistemas urbanos de agua, a costa de los derechos al agua de los pueblos indígenas, los núcleos agrarios, comunidades rurales y los sectores populares urbano”.

Sin embargo, Judith Domínguez Serrano, coordinadora académica del doctorado en Estudios Urbanos y Ambientales del Colegio de México (Colmex), aclara que no se trata de una privatización.

“No se está privatizando el agua. Lo que se establece en estos decretos es todo lo contrario a privatizar el agua. En su mismo nombre lo indica, son reservas”, afirma a la AFP.

La especialista explica que los decretos establecen que del total de metros cúbicos que tiene cada cuenca haya un porcentaje dedicado a la preservación del ecosistema y al uso humano, y en caso de existir un porcentaje de agua excedente entonces sí someterse a explotación.

Roberto Ramírez de la Parra, director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), indicó en conferencia de prensa realizada el 19 de junio que se reservará “el 80% de toda el agua disponible correspondiente a estas cuencas. El 20% restante entrará al régimen concesional a través de la Ley de Aguas Nacionales”.

Para Domínguez Serrano, otra de las cosas que le parece un error “es decir, en automático, que estos decretos vulneran los derechos indígenas. No se pueden afectar derechos ya preexistentes a menos que sea necesario, urgente, motivado y justificado por la autoridad; en todo caso las posibles concesiones vendrán después, pero los decretos no están privatizando el agua”.

De acuerdo con Investopedia, un sitio especializado en términos de finanzas, la privatización es la acción de transferir por completo una empresa o actividad pública al sector privado; es decir, la participación de la iniciativa privada en alguna actividad gubernamental se puede realizar a través de una concesión pero el control de dicha actividad no estaría privatizado sino sería mixto.

“Es mentira. No podemos privatizar el agua porque sería contravenir el artículo 27 de la Constitución Mexicana. No hay un decreto a la privatización del agua”, afirmó el director general de la Conagua, un organismo dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

“Me da mucha pena tener que salir a dar conferencia de prensa para explicar lo que hacemos y que no se tome como tema político”, agregó.

La organización WWF, que asesoró a la Conagua, emitió un comunicado donde asegura que las “reservas de agua no representan de ninguna manera la privatización del recurso, ni la extinción de ningún derecho al uso del agua vigente. Por el contrario, establecen claramente volúmenes de agua que deberán quedar intactos para la biodiversidad, lo que redundará en beneficio de todos, empezando por las comunidades rurales e indígenas”.

Es falso que se hayan firmado decretos donde según los cuales se privatiza el agua. Es falso que la firma se haya realizado el día del partido entre México y Alemania. Resulta posible que en un futuro se concesione alguna actividad relacionada con el agua, pero es falso que el agua se haya privatizado.

AFP México