La NASA paga a voluntarios para mantenerse activos desde una cama, no sólo para dormir

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Publicaciones que afirman que la NASA pagará 18.000 dólares a quienes se ofrezcan a dormir por 70 días han sido compartidas más de 10.000 veces al menos desde octubre de 2017. La agencia espacial estadounidense realiza desde la década de 1960 estudios en los que los individuos tienen que pasar decenas de días tumbados y son pagados por ello, pero no contemplan que los voluntarios sólo duerman, sino que deben alimentarse, hacer ejercicio e incluso bañarse, con el objetivo de estudiar cómo el cuerpo se adapta en condiciones similares a las que existen en el espacio, donde no hay gravedad.

Al fin encontré trabajo.”, “Al fin cumpliré mi sueño de estar en la NASA”, “Encontré mi vocación”, se lee en algunas de las publicaciones que han sido difundidas en Facebook (1, 2). Contenidos similares han circulado también en Twitter (1) e Instagram.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook realizada el 17 de junio de 2021

Varias publicaciones están ilustradas con una fotografía en la que dos hombres están tumbados en sendas camas con una especie de escafandra. Una búsqueda inversa en Google reveló que la imagen fue tomada durante un estudio realizado en 2013 por la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES). Los voluntarios, explica la página web, pasaron 21 días en cama y con los pies en alto para recrear las condiciones de vida de los astronautas en el espacio, y las máscaras servían para calcular la cantidad de oxígeno consumido y de dióxido de carbono exhalado.

Otra búsqueda en Google reveló que la NASA tiene previsto realizar otro experimento de características similares entre setiembre y noviembre de 2021, y entre enero y marzo de 2022. El estudio, encabezado por el organismo estadounidense y llevado a cabo por el Centro Espacial Alemán (DLR, por su sigla en alemán), se realizará en Alemania a lo largo de 59 días: 15 iniciales de “adaptación”, 30 de reposo en cama y 14 de recuperación y rehabilitación. Además, los participantes deben tener entre 24 y 55 años, medir entre 153 y 190 cm y dominar el alemán. A cambio de su participación, los voluntarios recibirán 11.000 euros, que equivalen a 13.000 dólares al cambio actual.

Según explicó la portavoz de la NASA Shaneequa Vereen a AFP Factual, la retribución que reciben los participantes de los estudios varía de acuerdo a “criterios tales como la educación y la experiencia”.

Esta no es la primera vez que se organiza una experiencia de esas características: desde 1960 la NASA ha venido ejecutando estudios similares, en los que los sujetos estudiados pasan días tumbados, pero no dormidos, como afirman las publicaciones virales. En 2014, por ejemplo, uno de los voluntarios que participó de uno de los estudios relató su experiencia en la revista Vice y afirmó haber recibido 18.000 dólares por estar postrado 70 días en una cama. Aunque la duración y la cuantía recibida coinciden con las mencionadas en las entradas en redes sociales, los sujetos no pasaban el día durmiendo, sino que tenían que realizar una serie de ejercicios.

Luego, en 2017 se llevó a cabo uno en el que 12 voluntarios fueron llamados a permanecer 30 días en reposo para estudiar la presión que sufren los ojos de los astronautas en las misiones espaciales que realizan. En 2019, en tanto, también se realizó el experimento, aunque en esa oportunidad la duración fue de 60 días, con 24 voluntarios y un pago de aproximadamente 19.000 dólares.

Las actividades que deben realizar quienes sean seleccionados y participen en el estudio no implican solamente dormir, sino que también deben bañarse, vestirse, comer y ejercitarse sin levantarse de la cama. Incluso, se los estimula a que establezcan metas personales, como el aprendizaje de un nuevo idioma o la asistencia a cursos online.

El propósito del experimento, según la NASA, es analizar los cambios que sufre el cuerpo humano en el espacio, entre ellos la pérdida de masa muscular y ósea. Para ello se generan condiciones similares a las que existen fuera del planeta simulando la falta de gravedad a través del reposo prolongado y la exposición a una centrifugadora que empuja la sangre de los participantes hacia los pies.