El padre de Alexander Fleming no salvó a Churchill de morir ahogado cuando era niño

Copyright AFP 2017-2021. Todos los derechos reservados.

Una supuesta historia que une las infancias del bacteriólogo británico Alexander Fleming, considerado el descubridor de la penicilina, y de quien llegaría a ser primer ministro de Reino Unido, Winston Churchill, ha sido compartida en redes sociales por unos 70.000 usuarios desde 2009 y seguía circulando a finales de octubre de 2021. La anécdota cuenta que el padre de Fleming salvó a Churchill en su juventud de ahogarse y por esta acción el progenitor de éste, Randolph Churchill, le dio a Fleming hijo la oportunidad de una educación privilegiada. Años más tarde, la penicilina que Fleming descubrió habría salvado a Churchill, de nuevo, de la muerte. Pero biógrafos, historiadores y curadores de los archivos de Churchill niegan la veracidad del relato.

“Su nombre era Fleming, y era un granjero escocés pobre”, arranca la anécdota compartida en Facebook, Twitter e Instagram. Este granjero “oyó un lamento pidiendo ayuda” y descubrió a un muchacho a punto de ahogarse en un pantano y le salvó de la muerte. “Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja” y un noble, que era el padre del muchacho, quiso compensar al granjero. “Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará”, ofreció el noble. Año más tarde, el hijo del granjero se dio a conocer como “Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina” y “el hijo del mismo noble que fue salvado del Pantano enfermó de neumonía” pero logró recuperarse gracias a esa medicina. Al final del relato se desvela que el nombre del muchacho salvado era “Sir Winston Churchill”.

La historia circula en internet al menos desde 2003 y no ha dejado de hacerlo desde entonces: hay ejemplos de varios años posteriores (2011, 2012, 2015, 2018, 2020 y 2021). 

Captura de pantalla de una publicación en Facebook, realizada el 28 de octubre de 2021

El bacteriólogo británico Alexander Fleming nació en Escocia en 1881 y se le considera el descubridor de la penicilina, por lo que recibió el premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1945.

El que fue uno de los primeros ministros más recordados del Reino Unido (entre 1940 y 1945 y de 1951 a 1955), Winston Churchill, nació en 1874 en un palacio de Oxfordshire, Inglaterra. Tuvo un papel determinante durante la Segunda Guerra Mundial y ganó el premio Nobel de Literatura en 1953

Estatua de Winston Churchill ante el ‘Big Ben’ y el Parlamento británico, en el centro de Londres, el 24 de enero de 2017 ( AFP / Daniel Leal-Olivas)

AFP Factual recurrió a varias fuentes especializadas en la vida y el legado de Churchill para conocer el grado de veracidad de la anécdota:

El historiador Andrew Roberts, autor de varias obras sobre Churchill, zanjó en su respuesta: “Nunca ocurrió”. Luego remitió a otro escritor, historiador y experto en la figura del “premier”, Richard Langworth, quien coincidió con su colega para decir que la anécdota “es pura mitología” y enlazó un artículo suyo de 2018 sobre el mismo relato, “encantador pero fantasioso”, que une las infancias de los dos personajes.

Un “mito persistente”, lo definió por su parte el director de publicaciones de la Sociedad Internacional Churchill, David Freeman, al responder a AFP Factual. “La historia es absolutamente falsa y no hay nada en la vida de Churchill que sugiera que la anécdota hubiera siquiera comenzado. Los orígenes de este cuento probablemente serán siempre un misterio”, destacó.

AFP Factual también contactó con el Centro de Archivos Churchill y Jessica Collins, una de las asistentes, respondió sobre el “mito”. “No hay pruebas en los papeles de Churchill de que él o su familia hubieran permanecido en Escocia [donde vivían los Fleming], dijo y comentó que este artículo de la Sociedad Internacional Churchill, fechado 2008, ya desmiente versiones de la misma anécdota. 

El texto cita al biógrafo oficial de Churchill, Martin Gilbert, quien había afirmado: “No hay registro de que Churchill estuviera a punto de ahogarse en Escocia” ni de que su padre, Lord Randolph Churchill, pagase la educación de Fleming.

Por otra parte, AFP Factual tuvo acceso a un documento del Centro de Archivos, que requiere de una autorización específica (número 116 de 359 del enlace), con fecha del 17 de noviembre de 1946, en el que se le traslada a Churchill la historia divulgada sobre su relación temprana con Fleming y se le pregunta por la veracidad de ella. Según la hoja, la esposa de Fleming había negado en la prensa que la anécdota entre su marido y Churchill hubiera ocurrido. Debajo del manuscrito y con las iniciales de Churchill, éste escribió: “Estoy de acuerdo con la señora Fleming”.

Collins también negó que cuando Churchill cayó gravemente enfermo en 1943 se le administró penicilina. “No encuentro pruebas en los archivos de Churchill de qué medicación se le dio, pero según otras fuentes se trataba de un fármaco diferente” al descubierto por Fleming. El bacteriólogo, sin embargo, sí fue consultado por el propio Churchill cuando una infección que sufrió no respondía como se esperaba ante la penicilina, según la fuente mencionada.

Sobre esta parte de la leyenda, el artículo de Richard Langsworth antes mencionado cuenta que Churchill fue tratado de neumonía en 1943 con “M&B, nombre corto de una sulfadiazina producida por May and Baker Pharmaceuticals”, y cita al biógrafo oficial de Churchill, Martin Gilbert, quien no halló referencia alguna a la penicilina en la cura de esa afección respiratoria. El texto también habla de la consulta de Churchill a Fleming sobre una infección resistente a su antibiótico.