El hombre de esta foto de 2011 es un recortador que besó espontáneamente al toro

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El beso de un hombre a un toro en una fotografía que circula desde 2012 ha sido compartido miles de veces con esta historia: el toro se acercó al hombre en busca de ayuda cuando estaba herido en la plaza y este, que era su criador, le dio “el beso de Judas” y lo dejó morir en el ruedo. En realidad, el hombre participaba en un festejo taurino en España en el que no se da muerte al toro, y su beso fue un gesto espontáneo cuando el animal, al que no había criado, se acercó a él.

“No hay nada mas triste, que una traición” [sic], dicen algunas de las publicaciones de enero de 2020 en Facebook, cuando volvió a viralizarse. Una de las entradas más compartidas, de 2017, afirma que el hombre fotografiado crió para el toreo al animal. Según esta publicación, cuando el toro “no podía aguantar más el dolor” vio a su dueño “y en la desesperación corrió hacia el en busca de su ayuda. Él, cruel humano, le dió el beso de judas y lo dejó para que le dieran muerte en el ruedo" [sic], dice el texto, reproducido de manera similar en otras publicaciones de 2016 o de 2019. La imagen circula al menos desde 2012 (1, 2, 3),  con la afirmación de que el toro moriría poco después en la plaza.

Captura de pantalla de la publicación en Facebook, realizada el 29 de enero de 2020

En la publicación de 2020 una usuaria comentó: “No es el dueño, es un recortador y en este tipo de festejos en ningún momento se hace ningún tipo de herida al animal”. En una página de tauromaquia en 2013 también se identifica al joven como un recortador.

Los concursos de recortadores son unos festejos muy conocidos en España, donde están legislados por las diferentes regiones. A diferencia de las corridas de toros, más conocidas internacionalmente, en estas celebraciones el animal no muere en la plaza ni resulta herido.

Por ejemplo, la Comunidad de Madrid define estas convocatorias como “ejecución de saltos, cambios, quiebros y recortes a las reses a cuerpo limpio” (artículo 2. 3). En la normativa de La Rioja, una región con tradición de este tipo de arte taurina, se habla de concurso de cortes, que definen como “espectáculo que consiste en la ejecución por los corredores de saltos, cambios y quiebros a las reses a cuerpo limpio en una plaza de toros” (artículo 3.2.).

El origen de la fotografía

Las páginas Gaha World y Ellinika Hoaxes analizaron en 2019 la fotografía, conocida en muchos casos como “El beso de Judas”, por la supuesta traición del criador a la res. La segunda web, griega, menciona a la empresa organizadora de festejos taurinos Toropasión para mostrar en su página web cómo la indumentaria del joven es similar a la de otros recortadores.

La foto como tal no aparece en las galerías de Toropasión, por lo que AFP Factual preguntó a varios de los autores de las galerías para encontrar al de la imagen viralizada.

El fotógrafo riojano Eduardo del Campo confirmó en conversación telefónica con AFP Factual que él cubrió el concurso de recortes en el que se tomó la fotografía viralizada y que captó instantáneas similares a esta que, considera, fue “sacada de contexto”.

Del Campo proporcionó la fotografía que aparece a continuación, tomada desde un ángulo ligeramente diferente al de la imagen viralizada, pero donde se ve el mismo instante del beso.

A través del correo electrónico, Del Campo amplió la información: “la fotografía está sacada en la Plaza de Toros de Estella (Navarra) a fecha 9 de agosto de 2011 en un concurso de Recortadores de la empresa RuedoArte”. El fotógrafo envió a AFP Factual la imagen digital original, en la que se pudo corroborar que se tomó en esa fecha.

Fotografía proporcionada por Eduardo del Campo a AFP Factual, tomada el 9 de agosto de 2011 en Estella (Navarra) (Eduardo del Campo)

En la página web de la organizadora de eventos taurinos RuedoArte sí aparece la imagen viralizada desde el mismo ángulo en la galería de Estella. El empresario y ganadero Ignacio Caubilla, al frente de RuedoArte, dijo a AFP Factual que no recordaba quién hizo la foto con el ángulo exacto. En este tipo de festejos, “fotógrafos tanto profesionales como aficionados te piden acreditación para poder entrar [...] se les deja estar a pie de callejón [junto a la arena, abajo, NDLR] y sacar las fotos en condiciones desde ahí”, afirmó.

“El toro se había criado en nuestra finca, en ningún momento se le había criado a biberón, no estaba domesticado”, como podría entenderse por alguna de las publicaciones, recordó Caubilla.

Captura de pantalla de la galería de fotos de RuedoArte donde aparece la imagen viralizada, realizada el 22 de enero de 2020

“Simplemente soy recortador”

Por otra parte, gracias al fotógrafo riojano Del Campo, AFP Factual se puso en contacto con el recortador de la imagen, el valenciano Óscar Holgado, quien en conversación telefónica confirmó que es él quien aparece en la fotografía.

“Es una foto que marca mi carrera”, dada su amplia distribución, comentó Holgado, aunque define el momento captado por la imagen como “un gesto sin más”

Holgado contó a AFP Factual que un amigo suyo le comentó en 2011, el mismo año en que se tomó la imagen, que ésta se estaba compartiendo con información incorrecta. “Nada de lo que dicen es verdad, ni soy ganadero ni he criado al toro, simplemente soy recortador”, señaló.

Según el valenciano, “justamente un recortador no hiere al toro, no lo mata, el toro sale a la plaza con toda su integridad”. Holgado, especializado en los concursos de recortes en los saltos sobre el animal, define el arte del recorte como “un festejo puro en el que es la integridad del toro con la persona”.

El recortador subraya que, dependiendo de la Comunidad Autónoma, el toro no tiene por qué ser matado después de estos festejos. Por ejemplo, en Navarra, donde se tomó la fotografía, la legislación determina que los concursos de recortadores “son los espectáculos en los que, sin muerte de las reses, los participantes compiten por recortar a las reses o colocarles anillas” (artículo 34, j).

El empresario Caubilla, de RuedoArte, confirmó que los animales tras el concurso de recortes “vuelven a casa otra vez y de hecho así fue” en el caso del toro de la foto viral.

Por tanto, el hombre que protagoniza la imagen en la que aparece besando a un toro no es su criador ni un activista, sino un recortador que realizó de manera espontánea el gesto, captado por los fotógrafos que cubrían el concurso de recortes en Estella, Navarra, en 2011.