El jugo de remolacha y otras verduras no cura el cáncer

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Videos, fotos y artículos que aseguran que un jugo hecho de remolacha y otras verduras es capaz de curar el cáncer en dos días han sido compartidos más de 20.000 veces en redes sociales desde 2012. Sin embargo, hasta la fecha no existe ninguna “cura milagrosa” contra esta enfermedad, sino tratamientos que varían según el tipo de cáncer detectado, confirmaron oncólogos consultados por la AFP.

“El Cáncer muere en 42 horas después de tomar esta bebida totalmente natural”, dicen las publicaciones difundidas en Facebook (1, 2) sobre un jugo hecho de remolachas, tallos de apio, zanahorias, patatas y rábanos.

Contenidos similares con una imagen en lugar de un video circulan en portales, Facebook y Twitter desde 2012. También se han difundido en francés e inglés.

Captura de pantalla realizada el 29 de octubre de 2021 de una publicación en Facebook

“El cáncer es un grupo de enfermedades muy frecuentes cuya incidencia aumenta con la edad y con determinados hábitos como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la sobrealimentación, el sobrepeso, la falta de ejercicio físico”, resumió Pierre Bey, profesor emérito de cancerología-radioterapia de la Universidad de Lorraine y exdirector del hospital Institut Curie de París, Francia.

"Llevar una dieta sana y equilibrada, hacer actividad física, no tener sobrepeso ni ser obeso, no beber ni fumar, evitaría el 40% de los cánceres", enumeró Lucie Veron,  ginecóloga-oncóloga y médica coordinadora de la Unidad de Intercepción Clínica del Instituto Gustave Roussy, en París. 

Esta cifra, ampliamente citada por asociaciones de lucha contra el cáncer e instituciones sanitarias, está incluida en varios estudios científicos en diferentes países (1, 2, 3).

Sin embargo, el jugo de verduras promovido por las publicaciones virales de ninguna manera puede servir como un tratamiento contra el cáncer, acordaron oncólogos contactados por la AFP.

Sin propiedades anticancerígenas probadas

“Muchos rumores circulan en Facebook” y destacan este tipo de curas, reconoció Serpos Dossou, oncólogo y radioterapeuta del Centro de Cáncer de Cotonú en Benin, pero “esto nunca ha sido probado científicamente”. “Personalmente, desconozco las propiedades anticancerígenas de la remolacha”, aseguró el médico, quien también desconoce que haya “estudios sobre la remolacha” en el campo de la oncología.

“En ningún caso el jugo de verduras puede pretender curar el cáncer”, comentó Pierre Bey. 

En la misma línea, el oncólogo Luis Ubillos, presidente de la Sociedad de Oncología del Uruguay y subdirector del Instituto Nacional de Cáncer en Uruguay, comentó que, si bien “esos alimentos [que contiene el jugo] pueden tener propiedades muy interesantes en materia de una vida saludable, no hay ninguna evidencia de que curen el cáncer”

"Lo que realmente se ha demostrado en humanos es que una dieta sana y equilibrada reduce el riesgo de cáncer en general, y que determinados grupos de alimentos pueden reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer", como el cáncer colorrectal, gracias al consumo de mucha fibra, explicó Veron. Sin embargo, "no hay comida milagrosa para curar el cáncer", recalcó.

La AFP no pudo encontrar estudios revisados por pares que demostraran que la remolacha, mezclada o no con otras verduras, curaran el cáncer.

Bulbos de remolacha en un supermercado en Saint-Francois, en el territorio francés de ultramar de Guadalupe, el 11 de abril de 2018 ( AFP / Helene Valenzuela)

Beneficios, pero no solución

Los videos viralizados aseguran que las remolachas tienen muchas propiedades. De hecho, son una fuente significativa de vitaminas como B1, B2, B6, C, antioxidantes, ácido fólico y minerales como fósforo, potasio, confirmó a AFP Factual la nutricionista uruguaya Luciana Lasús. También aclaró que, “como todas las verduras”, la remolacha posee un alto grado de fibras.

Además, las remolachas son ricas en antioxidantes, “sustancias que actúan contra la oxidación, un proceso que conduce a la formación de radicales libres [que] pueden, por ejemplo, contribuir al desarrollo del cáncer”, explica la Fundación contra el cáncer de Bélgica en su sitio web.

Sin embargo, “no hay forma de comprobar ni saber qué tanto el jugo puede aumentar los antioxidantes” que aportan estas verduras, dijo el especialista Ubillos. Es decir, “no existe ningún parámetro que uno pueda decir que una persona tiene bajos los antioxidantes y que por tanto tiene riesgo y podemos corregirlo”, aclaró.

Las publicaciones virales también afirman que estos vegetales “cuentan con componentes alcalinizantes” y que, por esta razón, “debemos consumirlos para evitar y curar el cáncer”.

Pero “que la remolacha tenga capacidades o tenga componentes más alcalinos eso no quiere decir que vaya a alcalinizar un microambiente tumoral. De eso no hay ninguna prueba al respecto”, argumentó Ubillos.

La francesa Fundación ARC para la Investigación del Cáncer advierte en su sitio web contra la promoción de “tratamientos milagrosos”, y pide desconfianza, especialmente si estas recetas prometen “beneficios que superarían con creces los resultados de los tratamientos ofrecidos por su equipo médico” o si se basan en “un principio de acción extremadamente simple”

Tratamiento del cáncer

Los cuatro oncólogos contactados por la AFP fueron unánimes: ante la más mínima duda, es necesario “consultar a un médico, que pueda ayudarte en el proceso de diagnóstico”, explicó Dossou. 

Cuando alguien propone tratamientos como el jugo natural, “que suenan demasiado buenos para ser reales” puede ser “muy tentador y nos ilusionaría a todos que la remolacha curara todos nuestros males, pero no está ahí la clave”, opinó Ubillos. “Es muy bueno que las personas consulten [a su médico] para poder desmitificar”, añadió. 

“También debemos participar en las distintas evaluaciones precoces que se ofrecen: cribado de cáncer de mama, cáncer colorrectal, cáncer de cuello uterino”, dijo Lucie Veron, quien también destacó que “la vacunación contra el virus del papiloma en adolescentes permitiría prevenir casi el 99% de los cánceres de cuello uterino”.

Una vez que se diagnostica un cáncer, “los tratamientos [para atacar la enfermedad] incluyen cirugía, radioterapia y tratamientos médicos como quimioterapia, terapia hormonal, inmunoterapia”, concluyó Bey.

Traducción y adaptación